La Cámara de Casación rechazó suspender la ejecución de su patrimonio y habilitó el decomiso de 111 bienes. La medida vuelve a poner en foco el accionar judicial sobre la expresidenta.

El fallo impacta de lleno en la situación de Cristina Fernández de Kirchner y reactiva una discusión que atraviesa hace años la política argentina: el límite entre la investigación judicial y la persecución.
Un fallo que habilita avanzar sobre su patrimonio
La Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal rechazó el planteo de la defensa que buscaba frenar la ejecución de los bienes, dejando así abierta la puerta al decomiso de 111 propiedades.
El tribunal, integrado por Gustavo Hornos, Mariano Borinsky y Diego Barroetaveña, avaló además que el monto a recuperar ascienda a 685 mil millones de pesos, una cifra que por su magnitud expone el peso de la decisión.
El eje en discusión: hasta dónde puede avanzar la Justicia
En su resolución, los jueces sostuvieron que los bienes considerados de origen ilícito pueden ser decomisados incluso si fueron transferidos a terceros o heredados, un criterio que amplía de manera significativa el alcance de la medida.
La decisión se da en el marco de la Causa Vialidad, un expediente que desde sus inicios estuvo rodeado de cuestionamientos por parte del kirchnerismo, que denuncia una utilización política del Poder Judicial.
El avance sobre los bienes de la expresidenta y su familia vuelve a encender una alarma conocida: la de un proceso que no solo busca sancionar, sino también condicionar, en un escenario donde la disputa ya no parece limitarse a los tribunales.