La intensa tormenta dejó calles anegadas, miles de usuarios sin servicio eléctrico y complicaciones en el tránsito en plena madrugada.

Un fuerte temporal azotó durante la madrugada al Área Metropolitana de Buenos Aires y dejó un escenario crítico: anegamientos en distintos puntos, demoras en los principales accesos a la Ciudad y miles de usuarios sin luz. El fenómeno fue acompañado por alertas del Servicio Meteorológico Nacional, que advirtió sobre lluvias intensas y tormentas en varias regiones del país.
Lluvias récord y zonas críticas
Las precipitaciones fueron tan intensas que en pocas horas superaron los promedios mensuales en algunos sectores. En barrios porteños como Belgrano se registraron hasta 135 milímetros, mientras que en Villa Ortúzar cayeron 55 mm y en Avellaneda 71 mm.
El volumen de agua generó inundaciones en arterias clave. Tramos de la avenida Hipólito Yrigoyen, la subida del Puente Pueyrredón y zonas de Dock Sud quedaron colapsadas, con vehículos varados y tránsito prácticamente paralizado. También hubo complicaciones en Palermo, especialmente en áreas cercanas al Hipódromo, el Planetario y los Bosques, donde el agua superó los cordones.
Miles de usuarios sin luz
El temporal también impactó en el servicio eléctrico. Durante la mañana, más de 7.000 usuarios permanecían sin suministro: 3.238 clientes de Edenor y 4.103 de Edesur.
Los cortes se suman a un escenario de vulnerabilidad ante eventos climáticos intensos, que vuelven a poner en evidencia las limitaciones de la infraestructura urbana frente a lluvias de gran magnitud.
Alertas y pronóstico
El SMN mantiene alertas amarillas y naranjas para la Ciudad de Buenos Aires, el conurbano y varias provincias como Entre Ríos, Santa Fe y Corrientes, donde se esperan acumulados significativos de lluvia.
Además, hay advertencias por tormentas en Chaco y Misiones, con احتمال de actividad eléctrica, ráfagas intensas y caída de granizo.
Para las próximas horas, el pronóstico indica que las lluvias continuarán durante toda la jornada, con mejoras recién hacia el viernes, cuando se espera una estabilización del clima.
Mientras tanto, el AMBA intenta recuperarse de un temporal que volvió a exponer la fragilidad de la región frente a eventos extremos.