El caso del Colegio Modelo de Lomas de Zamora expone un problema que no termina en quienes producen el abuso: también se reproduce en la complicidad, la banalización y la impunidad entre varones.

En los últimos días se conoció el caso de las alumnas del Colegio Modelo de Lomas de Zamora, donde un grupo de alumnos de secundaria creó con IA y vendió en páginas de contenido sexual infantil, un catálogo de fotos de al menos 50 compañeras desnudas con nombre, apellido y dirección.
Los padres contaron que desde la institución los recibieron luego de protestar, pero que intentaron silenciar a las alumnas y ocultar el hecho. El Colegio identificó a solo cuatro culpables y decidieron que continúen la cursada de manera virtual, desde la comodidad de su casa.
La situación deja expuesta una vez más el riesgo que se corre solamente siendo mujer y existiendo. No hay espacios para sentirnos cuidadas, protegidas, donde no nos violenten o nos utilicen como objeto de intercambio real o virtual.
No importa si en tu casa te enseñaron cómo cuidarte, a estar atenta, a desconfiar. Siempre estás en peligro, porque siempre hay un varón que considera que puede hacer con vos lo que se le ocurra.
Hace solamente falta mirar los comentarios en redes sociales de la noticia de las alumnas para entender de qué estamos hablando. “INDIGNANTE ES QUE NO PASEN EL LINK”, “PASEN LAS FOTOS PARA INDIGNARNOS JUNTOS”, “USTEDES VEN UN DELITO, YO VEO EMPRESARIOS EN POTENCIA”.
Y siempre son varones. No cuentas fake, no desde el anonimato, no escondidos en una cueva con una capucha puesta para que nadie los descubra. No. Son tu primo, tu tío, el almacenero, tu compañero de facultad, de trabajo, el abogado o el barrendero. Todos ellos se sienten en la impunidad de “ser graciosos” diciendo estas cosas. Hoy el caso tiene a menores de edad, pero no les tiembla el pulso para decir lo mismo frente a un caso de violencia de género o un femicidio.
Estamos convencidas que no todos los varones son iguales. Sabemos y entendemos la diferencia, porque convivimos, amamos, cuidamos y criamos varones desde que el mundo existe.
Lo cierto es que todas tenemos una amiga que sufrió algún tipo de abuso, pero los varones no conocen ningún abusador.