La figura del cine y el teatro británico Tim Curry falleció a los 80 años tras enfrentar severos problemas de salud, dejando una huella imborrable en clásicos de culto y producciones populares de Hollywood.

El mundo del espectáculo despide a un artista multifacético cuya impronta marcó a varias generaciones en la pantalla grande y en las salas teatrales. Tim Curry falleció durante la noche del martes, según confirmaron allegados directos al portal especializado TMZ, cerrando una trayectoria destacada por su versatilidad para interpretar villanos icónicos, comedias inolvidables y personajes que se convirtieron en auténticos emblemas de la cultura pop global.
Del fenómeno de culto a la consagración de Tim Curry
Nacido en abril de 1946 en Grappenhall y formado con honores en Drama en la Universidad de Birmingham, el actor comenzó a forjar su popularidad a fines de los años sesenta. La consagración definitiva llegó en 1975 con el protagónico en The Rocky Horror Picture Show, una obra musical que trascendió la pantalla y generó un fenómeno alternativo en las salas de todo el mundo, donde el público adoptó disfraces y rituales participativos durante las proyecciones.
El impacto de aquel suceso impulsó su participación en títulos taquilleros como Annie, Clue, Leyenda y diversas producciones televisivas. Sin embargo, su consagración masiva ocurrió en 1990 al ponerse en la piel del aterrador payaso Pennywise en la adaptación televisiva de It, basada en la novela de Stephen King, cuya caracterización se transformó en un suceso internacional de alquileres en VHS previo a las versiones cinematográficas modernas.

Los éxitos posteriores y el legado imborrable en Hollywood
El reconocimiento cosechado le abrió las puertas a un extenso catálogo de proyectos en las décadas siguientes, participando en producciones como Mi pobre angelito 2, La caza al Octubre Rojo, Los tres mosqueteros, Los Ángeles de Charlie y Scary Movie 2. Además de su solvencia actoral frente a cámara, Tim Curry prestó su voz para películas animadas emblemáticas y continuó activo en la industria hasta que un grave cuadro médico limitó sus apariciones.
En 2012, el artista sufrió un accidente cerebrovascular que derivó en cirugías complejas y un deterioro en su movilidad que lo obligó a utilizar silla de ruedas durante sus últimos años. Pese a las complicaciones físicas, Tim Curry mantuvo el cariño y la admiración de sus colegas y fanáticos, consolidándose como una referencia insoslayable del cine de terror, la comedia y el teatro internacional.