Organizaciones de personas mayores cuestionaron la Derecha Fest libertaria y advirtieron que la ciudad más envejecida del país sufre con especial crudeza las políticas del Gobierno.
Javier Milei pasó de su enésimo viaje al exterior a encabezar festivales libertarios. Esta vez, la escala fue Mar del Plata, donde la Multisectorial de Jubiladas y Jubilados y Pensionadas y Pensionados de General Pueyrredón salió al cruce del Presidente con un duro comunicado.
El espacio repudió la presencia del mandatario en la ciudad, a la que definió como la que alberga a más jubilados del país y, al mismo tiempo, una de las más castigadas por las políticas del actual gobierno.
En el documento, las organizaciones aseguraron representar al sector más empobrecido y perjudicado por el ajuste, al que calificaron como una política de hambre, exclusión y violencia.
Uno de los ejes centrales del repudio fue la denuncia por la represión de las protestas de los miércoles frente al Congreso. Según advirtieron, las fuerzas de seguridad ejercen violencia física y moral contra jubilados que se manifiestan de forma pacífica y desarmada.
“El abuso de la fuerza contra los viejos, que no representan ningún peligro, nos vuelve cada día más vulnerables y ataca nuestra salud”, subrayaron.
La Multisectorial fue más lejos y sostuvo que el rumbo económico y social configura una verdadera política de exterminio, que impacta también en personas con discapacidad y en las niñeces. “Plata hay. Invierta lo necesario en nosotros”, reclamaron.
Mientras tanto, Milei encara un recorrido por el centro marplatense y se prepara para participar de una nueva Derecha Fest, un evento que reúne a dirigentes y referentes libertarios afines al oficialismo.
Con la presencia del intendente Guillermo Montenegro y de intelectuales alineados con el gobierno, la jornada fue calificada por los jubilados como una provocación en una ciudad golpeada por el ajuste, la pérdida de derechos y la violencia institucional.
El repudio expuso una postal incómoda para el Gobierno: mientras celebra triunfos políticos, crece el malestar social entre quienes ya no pueden esperar. En Mar del Plata, la vejez también protesta, resiste y exige respuestas urgentes del Estado nacional. Hoy, esas respuestas no llegan, y la deuda crece.