El equipo de Coudet podría sumar variantes en los próximos partidos, en medio de un calendario exigente y varias bajas recientes.

River empieza a dejar atrás una racha marcada por lesiones y vuelve a mirar el plantel con otra perspectiva. En la previa de los próximos compromisos, hay nombres que vuelven a aparecer como opciones concretas.
Quintero y Vera, en la recta final de la recuperación
River Plate sigue de cerca la evolución de Juan Fernando Quintero y Fausto Vera, dos futbolistas que se lesionaron en el partido ante Carabobo y que ya transitan la etapa final de recuperación.
En el caso del colombiano, el desgarro grado I en el psoas izquierdo no lo alejaría tanto tiempo como se esperaba. Después de responder bien en los entrenamientos, podría meterse en la convocatoria para el partido ante Atlético Tucumán. Su regreso aparece como una posibilidad concreta, aunque todavía con cautela.
Vera, por su parte, sufrió un esguince grado 2 en el ligamento colateral medial de la rodilla derecha. Si bien el tiempo estimado exigía al menos diez días de reposo, su evolución fue favorable y ya trabaja con normalidad. La idea es no apurarlo, pero todo indica que podría reaparecer en el duelo ante Carabobo de la próxima semana.
Más altas en camino y decisiones para Coudet
El entrenador Eduardo Coudet no solo sigue de cerca estos casos. También están cerca de volver Maximiliano Meza y Franco Armani, dos futbolistas que arrastran ausencias más prolongadas.
Meza no juega desde noviembre de 2025, cuando fue operado del tendón rotuliano tras el Superclásico. Después de un largo proceso de recuperación, ya participó de los últimos entrenamientos y su regreso es inminente. Armani, en tanto, viene de una serie de complicaciones físicas que incluyeron un desgarro y problemas en el tendón de Aquiles. A los 39 años, está cerca de volver, aunque por primera vez desde su llegada no tiene asegurado el puesto.
River se prepara para viajar a Brasil y enfrentar a Bragantino por la Copa Sudamericana con un escenario que empieza a cambiar. No es una vuelta masiva, pero sí señales de que el equipo empieza a recuperar variantes justo cuando más las necesita.