Archivaron la causa por el traslado de su esposa a Nueva York en el Tango 01. No hubo delito, según el fallo, pero crece la lupa sobre su patrimonio.

El cierre exprés de una denuncia que había generado ruido político no logró desactivar el foco sobre Manuel Adorni. La escena cambia, pero la sospecha no se disipa: mientras una causa se apaga, otra empieza a incomodar más.
Un archivo rápido en una causa incómoda
El juez Daniel Rafecas decidió desestimar la denuncia que apuntaba al viaje de Bettina Angeletti en el avión presidencial junto a la comitiva oficial rumbo a Nueva York.
La acusación, impulsada por Gregorio Dalbón, señalaba una posible malversación de fondos públicos. Sin embargo, la fiscala María Alejandra Mángano concluyó que no hubo delito: el vuelo ya estaba previsto, había asientos vacíos y no se generaron gastos adicionales para el Estado.
El otro frente que no cierra
Mientras el oficialismo celebra el fallo como un punto final, el expediente más delicado sigue en marcha. Bajo la órbita del juez Ariel Lijo, la Justicia investiga el crecimiento patrimonial de Adorni desde su desembarco en el gobierno de Javier Milei.
La lupa está puesta en la coherencia entre ingresos declarados y un nivel de gastos que incluye viajes en primera clase, vuelos privados y adquisiciones que no terminan de encajar.
El archivo de una causa puede ordenar titulares, pero no alcanza para cerrar una historia cuando las preguntas más incómodas todavía siguen abiertas.