Desde Estados Unidos, el mandatario celebró el bloqueo a la sesión de Diputados mientras el riesgo país trepó un 5%. En sus redes sociales falseó datos laborales y tildó de operadora a Laura Di Marco.

Lejos de mostrar mesura frente a la creciente crisis social, el presidente Javier Milei protagonizó una nueva y virulenta avanzada nocturna desde los Estados Unidos. El jefe de Estado utilizó sus cuentas oficiales para regodearse con desmesura por la caída de la sesión en la Cámara de Diputados que buscaba asestarle la estocada definitiva al DNU 70/2023. Acto seguido, desató su habitual hostilidad digital contra trabajadores de prensa, consolidando un peligroso patrón de agresión institucional hacia el periodismo crítico.
El nuevo raid tuitero del libertario se produjo en el tramo final de su gira por el territorio norteamericano. Su última actividad oficial consistió en participar del homenaje en honor a la presidencia argentina de la Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto (IHRA). Previamente, Milei había disertado ante los empresarios de la Cámara de Comercio de Estados Unidos prometiendo un desplome inminente del riesgo país, un pronóstico que quedó desmentido minutos después en los mercados financieros internacionales, cuando el indicador económico experimentó un violento salto del 5%.
Envalentonado por la falta de quórum en el parlamento argentino, el Presidente publicó el mensaje “DESENMASCARANDO FARSANTES” para viralizar un contenido audiovisual del medio Neura. En esa pieza comunicacional se jactaban de que el desempleo actual se ubica por debajo de los 8 puntos porcentuales frente a una media histórica nacional del 10%. Sin embargo, omitieron deliberadamente el dato técnico más alarmante: desde su asunción, el modelo libertario incrementó la desocupación en más de dos puntos porcentuales a fuerza de despidos y recesión productiva.
La furia digital de Milei continuó apuntando contra la conductora de La Nación, Laura Di Marco, a quien el mandatario acusó abiertamente de “operadora”. La agresión se instrumentó a través de la cuenta Oficina de Respuesta Oficial, cuyos agravios fueron replicados de inmediato por el propio Presidente en su perfil personal. “El subsecretario de Educación, Alejandro Álvarez, desmonta ante el planteo de la periodista Laura Di Marco la acusación de autoritarismo y expone que lo autoritario sería aceptar sin discusión una ley que viola la Ley de Administración Financiera al no especificar los fondos”, fue el texto utilizado para disciplinar las críticas sobre el ahogo a las universidades.
La virulencia discursiva del Ejecutivo no es más que el síntoma de una administración acorralada que busca ganar tiempo ante su extrema debilidad legislativa. Tras haber desactivado la embestida opositora mediante negociaciones a espaldas de la sociedad con los gobernadores dialoguistas, la Casa Rosada pretende completar la maniobra el próximo miércoles. El objetivo del bloque libertario es garantizar el quórum necesario para convalidar sus iniciativas parlamentarias y blindar definitivamente la estructura del DNU 70/2023.
Para sostener en pie el decretazo de desregulación económica frente al repudio popular, el oficialismo apeló a una maniobra defensiva de último momento. La cúpula libertaria debió reflotar de apuro un límite a la propiedad extranjera de tierras rurales dentro de su proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. De esta manera, el Gobierno intentará aplacar el escándalo de la entrega soberana y abroquelar a sus aliados legislativos en la sesión convocada para la próxima semana.