La serie inspirada en la vida de Yiya Murano, la mujer que escandalizó a la Argentina en los años setenta, ya está disponible en Flow. Con actuaciones de Julieta Zylberberg y Cristina Banegas, la ficción revive un caso que combina misterio, elegancia y una historia digna de maratón.

El regreso de un nombre inolvidable
Yiya Murano vuelve al centro de la escena, esta vez de la mano de una miniserie de cinco capítulos que ya puede verse en Flow desde el 13 de noviembre. La producción, a cargo de Kuarzo Entertainment, trae de vuelta uno de los casos más recordados de la crónica policial argentina, pero con el pulso de una ficción atrapante, ideal para quienes disfrutan de las historias basadas en hechos reales.
Con ritmo de thriller y una ambientación cuidada al detalle, Yiya transforma un episodio oscuro del pasado en una historia de suspenso elegante y visualmente potente.
Una historia real que parece de película
En 1979, el país quedó conmocionado cuando tres amigas de Yiya Murano murieron envenenadas con cianuro. Las investigaciones revelaron que Murano, conocida en su barrio por su refinamiento y simpatía, les debía dinero a las víctimas. El caso, cargado de misterio y traición, ocupó titulares durante semanas y convirtió su nombre en sinónimo de intriga y sofisticación. Con el tiempo, la historia se transformó en mito popular. Murano fue condenada, cumplió su pena y terminó sus días en un geriátrico, donde solía hablar de su pasado con un tono entre el humor y la ironía. Hoy, esa mezcla de carisma y oscuridad vuelve a fascinar al público.
La miniserie está protagonizada por Julieta Zylberberg, quien interpreta a la Yiya joven, y por Cristina Banegas, en el rol de la Yiya mayor. Las actrices logran una dupla que equilibra dramatismo, sutileza y una pizca de humor negro. Junto a ellas, un elenco de destacados actores completa la historia, recreando la vida social y los códigos de la Buenos Aires de los años setenta, con una dirección de arte impecable que transporta al espectador en el tiempo. Cada episodio dura cerca de media hora, lo que hace de Yiya una propuesta perfecta para ver de corrido o disfrutar en pequeñas dosis.
Entre tazas de café y secretos
Uno de los puntos más atractivos de la serie es su ambientación: cafés porteños, departamentos elegantes y una ciudad que se convierte en un personaje más. La dirección de Benjamín Ávila logra combinar el clima de época con el tono ágil de las producciones actuales, generando una atmósfera de misterio sin recurrir al terror ni al morbo. Más que una historia policial, Yiya es un retrato entretenido de una mujer contradictoria, que supo moverse entre el encanto y el peligro.
El auge del género true crime sigue sumando producciones locales, y Yiya se suma a esa tendencia con una propuesta pensada para un público amplio. A diferencia de otras adaptaciones del caso, esta versión elige el camino del entretenimiento puro: una narración fluida, visualmente atractiva y con el toque justo de suspenso. Sin pretender dar lecciones morales ni cuestionar los hechos, la serie se enfoca en contar una historia fascinante que combina elegancia, misterio y drama. Con solo cinco capítulos, Yiya se convierte en una opción ideal para una tarde de streaming. Su formato corto, el ritmo ágil y las actuaciones sólidas hacen que el espectador quiera ver “solo un episodio más”.
El caso de Yiya Murano, conocido por décadas en la prensa, encuentra en esta miniserie una nueva forma de contarse: cercana, atrapante y con la dosis justa de glamour oscuro.