Trabajadores del INTI, empresarios pyme, estudiantes y dirigentes sindicales fueron reprimidos por la Policía de la Ciudad durante una protesta contra el ajuste del gobierno de Javier Milei y el desguace del organismo.

La movilización se realizó en los alrededores de la sede del Instituto Nacional de Tecnología Industrial, sobre una de las colectoras de General Paz, en el partido bonaerense de San Martín. Allí, efectivos porteños desplegaron un operativo con gases, escudos y palos para desalojar a los manifestantes que reclamaban por el cierre de industrias y la situación de las pequeñas y medianas empresas.
La protesta frente al INTI terminó con heridos y personas intoxicadas
El momento de mayor tensión se produjo cuando los manifestantes intentaron desplegar una bandera que denunciaba el cierre de 25 mil pymes en San Martín y exigía declarar la “emergencia económica pyme” a nivel nacional.
Según denunciaron trabajadores y dirigentes presentes, la Policía de la Ciudad avanzó sobre la protesta con gas pimienta y golpes para liberar uno de los carriles bloqueados. Sin embargo, una vez corridos los manifestantes hacia las veredas, el cordón policial continuó interrumpiendo el tránsito mientras seguía empujando a quienes participaban de la concentración.
En el lugar estaba prevista una conferencia de prensa convocada por ATE y otros sectores gremiales, aunque terminó atravesada por la represión y la atención improvisada de heridos e intoxicados sobre la colectora de General Paz.
Empresarios y gremios denunciaron el ajuste contra la industria nacional
Entre quienes participaron de la protesta estuvo el ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, que intentó frenar el avance policial y luego cuestionó al gobierno nacional por el impacto de sus políticas económicas sobre la industria.
“Son 25 mil industrias que se fundieron y no vamos a permitir que eso siga ocurriendo”, afirmó el funcionario, que además acusó a Javier Milei de no tolerar las manifestaciones de trabajadores y empresarios afectados por la apertura de importaciones y el ajuste.
También se expresaron referentes sindicales y empresarios pyme. Rubén Paleone, presidente de la Cámara de Manufactura del Cuero, sostuvo que las pequeñas industrias fueron colocadas “en el lugar de villanos” cuando en realidad generan empleo. Desde el gremio textil de San Martín, María Victoria Olaya denunció “el atropello” contra una manifestación que, según describió, se desarrollaba de manera pacífica.
La represión alcanzó además a dirigentes de ATE y de las CTA bonaerense y Capital. Mientras caía la tarde sobre la General Paz, entre los gases y los escudos todavía quedaba la misma escena que había reunido a todos desde el comienzo: trabajadores defendiendo industrias que sienten cada vez más cerca del cierre.