La Libertad Avanza consiguió el quórum en Diputados y logró desactivar la sesión impulsada por la oposición para avanzar contra Manuel Adorni por presuntas incompatibilidades patrimoniales y escándalos judiciales.

La maniobra se dio en una jornada atravesada por discusiones reglamentarias, acusaciones cruzadas y negociaciones de último momento. Mientras el oficialismo defendió la legalidad de la convocatoria, desde Unión por la Patria denunciaron una “trampa parlamentaria” para impedir el tratamiento del pedido de interpelación al jefe de Gabinete.
El oficialismo consiguió el quórum y frenó la avanzada opositora
La sesión comenzó luego de que La Libertad Avanza alcanzara ajustadamente las 129 presencias necesarias para habilitar el debate. El Gobierno consiguió apoyo de sectores dialoguistas y aliados habituales, aunque también hubo ausencias que generaron ruido político.
Entre quienes facilitaron el quórum aparecieron la radical Karina Banfi y las diputadas María Inés Zigarán, Lourdes Arrieta y Karina Maureira. Del otro lado, sorprendió que los tres legisladores de Elijo Catamarca, alineados con el gobernador Raúl Jalil, no bajaran al recinto pese a su cercanía con la Casa Rosada.
El conflicto se desató porque la oposición había convocado otra sesión para una hora más tarde con el objetivo de impulsar la interpelación de Manuel Adorni. Unión por la Patria acusó al oficialismo de haber adelantado estratégicamente la convocatoria para bloquear ese debate.
Cruces reglamentarios y acusaciones de “mala fe parlamentaria”
El jefe del bloque peronista, Germán Martínez, denunció “mala fe parlamentaria” y pidió suspender momentáneamente la sesión oficialista para permitir el tratamiento de la convocatoria opositora. La propuesta fue rechazada por el oficialismo y desestimada por el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
Menem sostuvo que “no hay un solo antecedente” de una sesión especial que suspenda otra y defendió la continuidad del debate. Desde Unión por la Patria, Paula Penacca cuestionó esa interpretación y le recordó que la presidencia de la Cámara “no es juez” del reglamento parlamentario.
Finalmente, una moción para levantar la sesión fue rechazada por 131 votos contra 111 y el oficialismo logró continuar con el tratamiento del temario previsto. Allí aparecieron los proyectos clave del Gobierno: la modificación del régimen de subsidios por zonas frías, la llamada ley Hojarasca y una serie de acuerdos parlamentarios vinculados a convenios internacionales y reconocimientos a veteranos de Malvinas.
Detrás de la discusión reglamentaria quedó expuesta otra vez la lógica que domina el Congreso desde la llegada de Javier Milei: acuerdos frágiles, alianzas circunstanciales y una oposición que todavía no logra encontrar una estrategia común para incomodar al oficialismo.