El Gobierno eliminó el programa que reemplazaba al Potenciar Trabajo y lo sustituirá por un sistema de vouchers para capacitación laboral.

En medio de una jornada marcada por cortes y protestas en distintos puntos del país, el Gobierno nacional avanzó con una decisión clave: la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, formalizó la suspensión del programa Volver al Trabajo (VAT), sucesor del Potenciar Trabajo. La medida se enmarca en la estrategia de la gestión de Javier Milei de “reorientar recursos del Estado” hacia otros esquemas de asistencia.
Fin del programa y cambio de enfoque
Según informó el Ministerio de Capital Humano, la última cuota del VAT fue liquidada en abril, dando por concluido el ciclo del programa. Desde la cartera sostienen que se trataba de una decisión prevista desde su creación y que ahora se avanzará hacia políticas “de mayor impacto social”.
El nuevo esquema reemplazará la asignación mensual —que alcanzaba a cerca de un millón de beneficiarios— por un sistema de vouchers para acceder a cursos de oficios y formación profesional. Solo quienes se inscriban y manifiesten interés podrán acceder a estas capacitaciones.
Protestas y dudas sobre la implementación
La medida llega en un contexto de fuerte conflictividad social, con movilizaciones en el AMBA y distintas provincias. Las organizaciones cuestionan que el cambio implica, en la práctica, la eliminación de un ingreso directo sin una alternativa inmediata para quienes dependían del programa.
Además, surgen dudas sobre la capacidad del sistema para absorber a la totalidad de los beneficiarios. La transición hacia un modelo basado en capacitación plantea interrogantes sobre su alcance real y el impacto en el corto plazo.
Mientras el Gobierno avanza con su rediseño de la política social, la calle marca otra velocidad. Y en ese cruce, el fin del VAT aparece menos como un cierre administrativo y más como un nuevo punto de tensión.