Docentes, estudiantes y sindicatos copan las calles hacia el Congreso ante el desacato judicial de Milei. La jornada suma un paro de 24 horas de ATE y el respaldo de la CGT y las dos CTA.

La comunidad de las universidades nacionales volverá este jueves a las puertas del Congreso con una exigencia directa al gobierno de Javier Milei: la aplicación “efectiva e inmediata” de la Ley de Financiamiento Universitario. La quinta Marcha Federal Universitaria contará con el respaldo orgánico de la CGT, las dos CTA y diversas organizaciones políticas, en una jornada de lucha que incluirá además un paro de 24 horas convocado por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).
La convocatoria tiene como ejes la recomposición de los salarios docentes, el aumento de las becas estudiantiles y la garantía del presupuesto para las universidades públicas. La Asociación Gremial Docente de la Universidad de Buenos Aires (AGD-UBA) concentrará desde las 13.30 en la intersección de Avenida de Mayo y Sáenz Peña para marchar hacia el Congreso.
El reclamo en las calles llega después de que la Justicia sancionara económicamente al Gobierno por el incumplimiento de la normativa. Desde AGD-UBA denunciaron que el Poder Ejecutivo acumula una deuda salarial del 32%.
La secretaria general del sindicato, Laura Carboni, detalló que un ayudante de primera con dedicación semiexclusiva percibió en octubre un básico bruto de $561.659. Sin embargo, de acuerdo con los cálculos gremiales sobre la aplicación de la ley, debería haber cobrado $741.111.
“El nivel de asfixia salarial al que nos están sometiendo llegó a un límite insostenible”, sostuvo Carboni al describir la situación del sector. Según AGD-UBA, la inflación acumulada durante la gestión de Milei alcanzó el 344,15%, frente a una suba salarial docente del 236,6%.
La dirigente también advirtió sobre las graves consecuencias que este escenario provoca para la enseñanza y la investigación. El sindicato denunció la salida de más de 1.200 docentes e investigadores de la UBA y vinculó directamente ese éxodo con el deterioro de los ingresos.
La CGT confirmó su participación y definió a la universidad pública como una “conquista histórica del pueblo argentino”, reivindicándola como una herramienta clave para el desarrollo nacional y la movilidad social. A la movilización también se sumarán las dos CTA, La Cámpora y el Frente de Izquierda.
Las centrales sindicales incorporaron a la jornada el rechazo integral al DNU 70/23. El titular de la CTA Autónoma, Hugo Godoy, reclamó su derogación y cuestionó con dureza sus efectos sobre los derechos laborales.
Por su parte, el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, confirmó el paro y llamó a multiplicar las protestas en todo el país. La movilización reunirá así el reclamo universitario por la ley de financiamiento con otras demandas sindicales contra las políticas del Gobierno.