El expresidente Mauricio Macri encabezó este miércoles una reunión del Consejo Nacional del PRO en la sede de Balcarce.

Fue el primer encuentro formal del partido tras las elecciones legislativas y se desarrolló en un contexto de reacomodamiento político interno, marcado por la salida del sector bullrichista del bloque en Diputados y el debate sobre la estrategia del espacio de cara a 2027.
La convocatoria tuvo como eje central el rediseño de la bancada amarilla en el Congreso y el análisis del vínculo con el gobierno de Javier Milei, una relación que combina momentos de cooperación legislativa con claros desacuerdos políticos. En ese marco, la afirmación reciente de Macri sobre la intención de “construir un candidato propio” para las próximas presidenciales funcionó como disparador del debate interno.
Dentro del PRO reconocen que la estructura partidaria atraviesa una etapa de transición, con pérdida de volumen legislativo y dispersión de liderazgos. “No es la mejor versión del PRO; pasamos de 37 diputados a menos de 20. Es un signo de declive y debemos repensar el proyecto a largo plazo”, había admitido días atrás el diputado Martín Yeza, expresión que resume el clima de autocrítica que sobrevoló el encuentro.
Otros referentes coincidieron en que la prioridad no debería ser el 2027, sino reconstruir una identidad política diferenciada y una estrategia nacional coordinada. Desde sectores moderados consideran que la declaración de Macri fue más un mensaje de ordenamiento interno que un lanzamiento real. “No se está trabajando para poner un candidato a Presidente todavía”, reconoció un dirigente cercano al exmandatario.
Antes de ingresar a la reunión, Cristian Ritondo intentó bajarle el tono a los cruces con el oficialismo libertario. “El PRO no apuesta al ‘cuanto peor, mejor’. Vamos a acompañar las reformas que el país necesita”, señaló, y descartó que exista una “sangría” por la salida de legisladores hacia La Libertad Avanza.
Macri, por su parte, llegó pasadas las 9 sin hacer declaraciones públicas. Desde su entorno aseguran que sigue de cerca los movimientos de Diego Santilli, recientemente designado ministro del Interior, quien inició una agenda de reuniones con gobernadores aliados, entre ellos Rogelio Frigerio, Alfredo Cornejo, Leandro Zdero y Claudio Poggi.
El encuentro del Consejo Nacional del PRO marcó así el inicio de una etapa de definiciones: mantener la cooperación institucional con Milei sin perder autonomía política y, en paralelo, reconstruir un espacio competitivo de cara al futuro.