Ministros de distintas provincias se reunieron en Buenos Aires para coordinar el Primer Congreso Bonaerense del Trabajo. El eje: la reforma laboral y el impacto en el empleo.

Mientras el Gobierno nacional avanza con cambios en el mundo del trabajo, la provincia de Buenos Aires empieza a mover sus fichas. La convocatoria no es aislada: busca ordenar una respuesta política con volumen federal.
Un congreso con respaldo de varias provincias
El ministro bonaerense Walter Correa recibió a autoridades laborales de distintas jurisdicciones para avanzar en la organización del Primer Congreso Bonaerense del Trabajo, que se realizará a fines de mayo en Mar del Plata.
Del encuentro participaron representantes de La Rioja, La Pampa, Santiago del Estero, Formosa y Tierra del Fuego, en una señal de articulación que trasciende lo provincial y apunta a consolidar una agenda común frente a los cambios impulsados por el gobierno de Javier Milei.
La reforma laboral, en el centro de la escena
El congreso tendrá como eje principal el análisis de la reforma laboral y sus efectos sobre el empleo y los sistemas productivos. La preocupación por el impacto de estas medidas atraviesa a las provincias y suma respaldo sindical.
En ese marco, Axel Kicillof será el encargado de cerrar el evento, en línea con una estrategia que busca posicionar a la provincia como un polo de resistencia política frente al rumbo nacional.
La previa ya dejó una señal clara: funcionarios provinciales y centrales obreras coincidieron en la necesidad de defender lo que definen como “federalismo laboral”, en un escenario donde el debate por el trabajo vuelve a escalar.