El empresario farmacéutico Ariel García Furfaro, dueño de HLB Pharma —laboratorio donde se fabricó el fentanilo contaminado que provocó 96 muertes— fue procesado por contrabando agravado y embargado por $25 mil millones. La causa revela nexos con Lázaro Báez, PTP Group y la Triple Frontera.

Ariel García Furfaro, empresario farmacéutico y dueño del laboratorio HLB Pharma, quedó procesado por el delito de contrabando agravado de maquinaria importada de China. La causa se suma al historial del laboratorio donde se fabricó el fentanilo contaminado que ya provocó la muerte de 96 personas en Argentina.
El juez en lo Penal Económico N°2, Pablo Yadarola, resolvió el procesamiento sin prisión preventiva, aunque ordenó un embargo multimillonario. Según la investigación, Furfaro habría realizado sobrefacturación en operaciones de importación por un monto declarado de cinco millones de dólares, cuando la cifra real ascendía a apenas quinientos mil.
La maniobra del fentanilo contaminado
De acuerdo con la resolución judicial, el empresario utilizó documentación falsa en al menos cinco operaciones de importación realizadas entre marzo y agosto de 2022. Por esa maniobra, Yadarola trabó un embargo de 25 mil millones de pesos sobre los bienes de Furfaro.
Además, otros dos empresarios vinculados a la operatoria fueron procesados bajo la misma figura y también embargados por idéntico monto. La Aduana actúa como querellante en la causa, mientras que las defensas de los acusados apelaron la medida, que ahora deberá ser revisada en instancias superiores.
Una advertencia previa: la denuncia ante la Procunar
Meses antes de que se desatara el escándalo por el fentanilo contaminado, la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar) había recibido una denuncia anónima. En ese escrito se advertía que el laboratorio de García Furfaro estaba vinculado a la venta de drogas ilícitas.
Esa acusación derivó en una investigación que reveló los planes de Furfaro y sus hermanos Diego y Damián para abrir un nuevo laboratorio en Ciudad del Este, Paraguay, en plena Triple Frontera, zona históricamente señalada como núcleo de contrabando y narcotráfico en la región.
Los negocios de Furfaro y su vínculo con Lázaro Báez
El procesamiento judicial no es el único frente que enfrenta el empresario. En el marco de las pesquisas, también salió a la luz un lazo comercial con Lázaro Báez, el empresario detenido por causas de lavado de dinero.
García Furfaro figura como uno de los propietarios de Top Air, una sociedad de servicios de jets privados que le compró a Báez en marzo de 2016. Un mes después, Báez fue detenido en San Fernando cuando descendía de una de sus aeronaves.
PTP Group y el nexo con el crimen organizado
Antes de la venta a Furfaro, Báez había intentado transferir Top Air al holding PTP Group, empresa dedicada a la operatoria portuaria en la hidrovía del Paraná, con terminales en Zárate y San Nicolás. El domicilio de esa firma se encuentra en Ramallo, la misma localidad donde funciona HLB Pharma.
PTP Group acumula investigaciones en Argentina, Uruguay y Paraguay por presuntas conexiones con el crimen organizado. Incluso, su subsidiaria uruguaya PTP Warrant fue cuestionada por obtener concesiones portuarias a 20 años con mínimos cánones e inversiones, sin garantizar controles adecuados frente al contrabando.
Reuniones con Horacio Cartes y la ruta del fentanilo
En Uruguay, considerado uno de los puntos de ingreso del fentanilo a la región según agencias de seguridad de Estados Unidos, PTP Group se ofreció a administrar puertos durante la presidencia de Horacio Cartes en Paraguay.
Las conexiones empresariales alcanzaron al propio Ariel García Furfaro, quien según registros se reunió con Cartes el 24 de noviembre de 2023. Esa relación vuelve a situar al empresario en el centro de una trama donde se cruzan negocios farmacéuticos, contrabando internacional y nexos con figuras investigadas por lavado de dinero.
Un caso que promete seguir escalando
El procesamiento de Ariel García Furfaro marca un nuevo capítulo en la investigación sobre HLB Pharma y el tráfico de fentanilo en Argentina. Con la Aduana como querellante y múltiples embargos millonarios, la causa amenaza con escalar hacia otros actores económicos y políticos de la región.