La investigadora del Conicet y profesora de la Universidad Nacional del Litoral fue distinguida con el Premio L’Oréal-Unesco Por las Mujeres en la Ciencia por sus aportes en biotecnología vegetal.

Raquel Chan se convirtió en una de las cinco científicas reconocidas este año a nivel mundial por el prestigioso galardón que entrega la Fundación L’Oréal junto a la Unesco. La bioquímica argentina fue premiada por sus investigaciones sobre genes capaces de mejorar la tolerancia de las plantas a la sequía y otros cambios ambientales extremos.
El descubrimiento que posicionó a Raquel Chan
La investigadora santafesina lideró durante décadas un grupo de trabajo que identificó en el girasol un gen con capacidad para aumentar la resistencia de distintos cultivos frente al déficit hídrico. Ese desarrollo derivó luego en avances aplicados sobre trigo, maíz, arroz y soja.
Uno de los proyectos más conocidos fue el trigo HB4 tolerante a la sequía, desarrollado junto a su equipo en colaboración con la empresa Bioceres. La iniciativa se transformó en un caso emblemático de articulación entre ciencia pública y sector privado en la Argentina.
Chan, directora del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral, contó que recibió la noticia a través de una llamada inesperada en inglés que inicialmente creyó que podía tratarse de una estafa. “Pensé que era un hacker”, recordó todavía sorprendida por una distinción que también recibieron científicas de Estados Unidos, Australia, Sudáfrica y Reino Unido.
De la escuela pública al reconocimiento internacional en París
Hija de inmigrantes y formada íntegramente en instituciones públicas, la científica destacó el valor que su familia le dio siempre al estudio. También recordó que durante la última dictadura militar tuvo que exiliarse en Israel tras ser amenazada por la Triple A cuando era estudiante secundaria.
A lo largo de su carrera, Chan investigó cómo ciertas plantas logran sobrevivir a condiciones extremas y desarrolló estrategias para producir cultivos que utilicen menos agua y reduzcan su huella ambiental. Para la científica, el trabajo cotidiano pesa mucho más que la inspiración: “La ciencia exige resiliencia, tolerancia al fracaso y volver a empezar”, resumió.
El premio será entregado el próximo 11 de junio en la sede de la Unesco, en París. Allí, Raquel Chan representará no solo a la ciencia argentina, sino también a una generación de investigadoras que siguió abriéndose camino incluso en contextos donde hacer ciencia nunca fue sencillo.