El ministro de Economía defendió al jefe de Gabinete en medio de las denuncias por enriquecimiento ilícito y aseguró que el escándalo no afecta al rumbo económico del Gobierno.

En plena crisis política por las denuncias contra Manuel Adorni, el ministro de Economía Luis Caputo salió a respaldarlo públicamente y buscó minimizar el impacto del escándalo sobre el Gobierno. Además, volvió a insistir con una promesa que el oficialismo repite desde hace meses: que la economía está a punto de entrar en una etapa de recuperación.
Caputo defendió a Adorni y relativizó el escándalo
Durante una entrevista televisiva, Caputo aseguró que comparte la postura de Javier Milei respecto al jefe de Gabinete. “Manuel es una persona honesta”, afirmó, y sostuvo que sería “trágico” no defenderlo si realmente creyeran en su inocencia.
El ministro también intentó bajarle el tono político al caso y aseguró que las denuncias por presunto enriquecimiento ilícito no tendrán impacto sobre las inversiones. “Nadie va a dejar de invertir por la declaración jurada de Adorni”, lanzó.
Las declaraciones llegan en medio de un clima cada vez más tenso dentro del oficialismo, donde empiezan a multiplicarse las voces que cuestionan el manejo del caso y el desgaste que provoca sobre la imagen del Gobierno.
Nuevas promesas económicas y polémica por universidades y rutas
Caputo aprovechó además la entrevista para volver a prometer una mejora económica inminente. “Se vienen los mejores meses”, aseguró, y afirmó que el país atraviesa un proceso de recuperación y desinflación.
Sin embargo, en medio de esa explicación protagonizó un furcio al señalar que imaginaba “un 2019 absolutamente diferente”, en referencia al futuro económico, pese a que actualmente gobierna junto a Milei en 2026.
El ministro también negó irregularidades en el financiamiento universitario y sostuvo que tanto las universidades como los hospitales universitarios están “al día”, pese a los reclamos de rectores, docentes y estudiantes que convocaron a una nueva marcha federal.
Por otra parte, buscó desligar a la gestión libertaria del deterioro de las rutas nacionales tras el freno a la obra pública. Según planteó, el problema responde a años anteriores y acusó a gobiernos previos de haber destinado fondos “esencialmente a corrupción”.
Mientras el oficialismo intenta sostener el discurso de recuperación, las promesas económicas vuelven a convivir con una crisis política que ya empieza a perforar el núcleo duro del Gobierno.