El invicto argentino selló un acuerdo clave que puede catapultarlo a los grandes escenarios del boxeo mundial.

El ascenso de Alan Chaves ya no es promesa: es presente. El púgil de San Miguel, conocido como “Veneno”, dio el paso más importante de su carrera al firmar con Matchroom Boxing, la poderosa promotora internacional liderada por Eddie Hearn. La movida, articulada junto a OR Promotions, abre un nuevo capítulo que lo proyecta directo hacia la élite.
Con un récord impecable de 21 victorias (18 por nocaut), Chaves viene construyendo una carrera sólida, marcada por potencia y regularidad. Este acuerdo no solo le permitirá competir fuera del país por primera vez, sino también medirse con rivales de mayor jerarquía, un paso inevitable para acercarse al objetivo mayor: el título del mundo.
El propio boxeador lo vive como un punto de inflexión. Sabe que la oportunidad llega en el momento justo, sin apuros pero con ambición. Su estrategia es clara: sumar experiencia internacional antes de ir por el cinturón, sin quemar etapas.
El lazo con el boxeo lo lleva en la sangre. Es primo del excampeón mundial Diego Chaves, aunque construyó su propio camino con identidad propia. Desde su debut en 2021, no solo se mantuvo invicto, sino que sumó títulos como el mundial juvenil de la OMB y el cinturón latino, consolidándose como una de las grandes apariciones del boxeo argentino.
Hoy, bien posicionado en los rankings internacionales —top 15 en los principales organismos—, el “Veneno” empieza a jugar en otra liga. Todavía no tiene fecha ni rival confirmados, pero el escenario ya cambió: el salto está dado.
Y en ese nuevo tablero, el sueño mundialista dejó de ser una ilusión lejana para convertirse en una posibilidad concreta.