La Provincia inició una nueva misión de supervisión junto al Banco Mundial para evaluar el avance de obras financiadas por el Préstamo BIRF, que incluyen viviendas e infraestructura en Berazategui, San Martín y Bahía Blanca. El Gobierno bonaerense busca garantizar transparencia, planificación y mejoras concretas en el hábitat.

En el marco del trabajo articulado entre el Ministerio de Hábitat y Desarrollo Urbano y organismos internacionales, la Provincia de Buenos Aires inició una nueva ronda de reuniones con representantes del Banco Mundial para evaluar el avance de las obras financiadas mediante el Préstamo BIRF. Estos encuentros, que forman parte de la Misión de Supervisión del organismo, buscan garantizar que cada proyecto avance de acuerdo con los estándares técnicos, sociales y ambientales previstos.
La ministra Silvina Batakis destacó la importancia del intercambio con el organismo internacional y subrayó que la Provincia mantiene una política de obra pública “con seriedad, responsabilidad y planificación”. Según explicó, el análisis conjunto de datos e indicadores es clave para proyectar soluciones habitacionales que respondan a las necesidades actuales de los bonaerenses y permitan planificar intervenciones futuras con mayor precisión.
El financiamiento del Banco Mundial contempla tres iniciativas centrales: la construcción de 359 viviendas e infraestructura en el barrio 3 de Junio de Berazategui, el desarrollo de 141 unidades funcionales y obras complementarias en Costa Esperanza, partido de San Martín, y la compra de materiales destinados a reparar viviendas dañadas por inundaciones en Bahía Blanca. Cada uno de estos proyectos fue revisado durante el encuentro, donde se discutieron los avances físicos, los desafíos operativos y los próximos hitos.
Además de la supervisión técnica, las partes evaluaron el manejo financiero del crédito, la proyección de desembolsos y el cumplimiento de los compromisos ambientales y sociales. También se abordaron los ajustes requeridos para optimizar los tiempos de ejecución y mejorar los mecanismos de seguimiento locales.
La misión continuará hasta el 18 de noviembre e incluirá nuevas reuniones con equipos de los ministerios de Economía e Infraestructura, áreas que acompañan el desarrollo integral de los proyectos. El objetivo final es asegurar que cada obra financiada contribuya efectivamente a mejorar el hábitat, fortalecer el acceso a la vivienda y reducir las vulnerabilidades urbanas en la provincia de Buenos Aires.