El Gobierno buscará captar hasta 500 millones de dólares con una nueva licitación de deuda mientras crecen las necesidades de financiamiento y los compromisos con el FMI.

Después de utilizar parte de las divisas acumuladas en las últimas semanas para afrontar vencimientos con el Fondo Monetario Internacional, el gobierno de Javier Milei volverá esta semana al mercado en busca de dólares frescos. La Secretaría de Finanzas convocó a una nueva licitación de deuda para este miércoles 13 de mayo con el objetivo de captar hasta 500 millones de dólares mediante bonos emitidos en moneda extranjera.
La operación se realizará mientras el Tesoro enfrenta vencimientos en pesos por 11,2 billones y busca sostener una estrategia de acumulación de reservas basada, principalmente, en nuevo endeudamiento.
El Gobierno vuelve a emitir deuda en dólares
La licitación se apoyará otra vez sobre los bonos AO27 y AO28, títulos bajo legislación local suscriptos en dólares. Después de haber ampliado transitoriamente el límite de colocación hasta 900 millones de dólares en la operación anterior, el Ministerio de Economía resolvió volver al esquema original, aunque manteniendo una fuerte capacidad de captación.
Para esta semana se habilitó un tope de 150 millones de dólares por instrumento en la primera vuelta y otros 100 millones adicionales en una segunda ronda, lo que permite reunir hasta 500 millones de dólares.
La decisión llega pocos días después de que las tenencias del Tesoro depositadas en el Banco Central cayeran cerca de 795 millones de dólares, quedando en torno a los 550 millones. En el mercado interpretaron ese movimiento como parte de la operatoria utilizada por el Gobierno para comprar Derechos Especiales de Giro y cumplir con el último pago al FMI.
Caputo apuesta a más deuda para sostener reservas
El esquema viene siendo repetido por el equipo económico que conduce Luis Caputo: primero el Tesoro toma deuda en dólares dentro del mercado local y luego utiliza esas divisas para cancelar compromisos externos.
Aunque el Gobierno insiste en que la estrategia evita afectar directamente las reservas del Banco Central, el mecanismo vuelve a mostrar las dificultades para acumular dólares genuinos en una economía todavía atravesada por restricciones cambiarias y dependencia financiera.
En lo que va de 2026, la Secretaría de Finanzas ya concretó varias colocaciones de Bonar 2027 y Bonar 2028, logrando captar cerca de 1.400 millones de dólares.
La preocupación por los vencimientos de 2027
El objetivo oficial es acelerar la acumulación de dólares antes de los fuertes vencimientos previstos para los próximos años. Uno de los focos de atención está puesto sobre julio de 2027, cuando el país deberá afrontar pagos por aproximadamente 4.300 millones de dólares.
Por eso, el Gobierno intenta adelantarse tomando financiamiento ahora, aprovechando el interés de bancos e inversores por instrumentos atados a la estabilidad cambiaria y la continuidad del programa económico libertario.
Además de los bonos en dólares, la licitación incluirá Lecaps, bonos ajustados por inflación, títulos duales CER/TAMAR y bonos dólar linked, en una señal de que el Tesoro sigue dependiendo de un esquema de refinanciamiento permanente para sostener la hoja de ruta financiera.
Mientras el oficialismo destaca la desaceleración inflacionaria y el superávit fiscal como señales de estabilidad, el mercado sigue observando con atención el creciente peso de la deuda en dólares y la necesidad constante de renovar pasivos para evitar tensiones cambiarias y financieras en los próximos años.