El Gobierno nacional aplicó un nuevo recorte multimillonario sobre las universidades públicas y la UNLP quedó entre las más golpeadas del país.

En la previa de una nueva Marcha Federal Universitaria, el gobierno de Javier Milei oficializó un fuerte recorte presupuestario que golpea de lleno a las universidades nacionales y que tiene a la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) entre las más afectadas del país. La medida, publicada este lunes en el Boletín Oficial mediante la Decisión Administrativa 20/26, implica una poda total cercana a los 2,5 billones de pesos y profundiza el conflicto entre la Casa Rosada y el sistema universitario público.
Dentro del ajuste general, el área educativa sufrirá una reducción de más de 78 mil millones de pesos. Una parte de ese recorte impacta directamente sobre las universidades nacionales a través de la quita de fondos destinados a infraestructura y obras. En ese esquema, la UNLP aparece como la institución más perjudicada: perderá 1.043 millones de pesos en transferencias de capital para obras ya proyectadas o en ejecución.
La UNLP, entre las universidades más castigadas
El recorte afecta especialmente partidas vinculadas a infraestructura universitaria y obras estratégicas. Según se desprende de las planillas anexas del Gobierno nacional, la poda alcanza a trece universidades públicas, aunque la de La Plata encabeza la lista.
Detrás de la UNLP aparecen las universidades nacionales de General San Martín y Avellaneda, con recortes de 700 millones de pesos cada una; Río Cuarto, con una baja de 680,5 millones; y Entre Ríos, con 540 millones menos.
En el caso platense, desde ámbitos universitarios advirtieron que la decisión compromete proyectos clave que actualmente se encuentran en marcha. Entre ellos aparecen obras vinculadas a las facultades de Periodismo, Trabajo Social y Ciencias Agrarias, además de otros desarrollos de infraestructura académica y científica.
La medida fue interpretada dentro del sistema universitario como una provocación política en la antesala de la movilización nacional convocada para este martes. Desde el Rectorado remarcaron que el ajuste “es el mismo que el Gobierno viene ejecutando desde el año pasado” y señalaron que precisamente ese desfinanciamiento es uno de los principales motivos detrás de la nueva protesta universitaria.
El ajuste también alcanza becas, alfabetización y salarios docentes
La motosierra presupuestaria no se limita a las universidades. El Gobierno también aplicó recortes millonarios sobre programas educativos nacionales.
Entre las áreas más afectadas aparece el Plan Nacional de Alfabetización, que sufrirá una reducción superior a los 35 mil millones de pesos. También habrá una fuerte quita sobre infraestructura escolar y equipamiento educativo, con más de 21 mil millones menos.
A eso se suma una reducción de casi 6.650 millones en programas socioeducativos y de gestión educativa, incluyendo una baja en becas estudiantiles.
Otro de los puntos más sensibles es la eliminación del Fondo de Compensación Salarial Docente, mecanismo utilizado para equilibrar salarios mínimos entre provincias. La decisión anticipa un nuevo foco de conflicto entre el Gobierno nacional y los gremios docentes.
La Marcha Federal Universitaria vuelve a las calles
En este contexto, estudiantes, docentes, no docentes y autoridades universitarias volverán a movilizarse este martes en una nueva Marcha Federal Universitaria. La protesta tendrá su acto central en Plaza de Mayo y busca reclamar por el financiamiento del sistema universitario, los salarios docentes y el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
La convocatoria también contará con el respaldo de sindicatos y centrales obreras, incluida la CGT, en un escenario de creciente tensión social y política alrededor del ajuste libertario.
La marcha llega después de meses de denuncias por deterioro presupuestario, paralización de obras, caída salarial y dificultades para sostener el funcionamiento cotidiano de universidades y hospitales universitarios.
Mientras el Gobierno insiste con la meta de superávit fiscal acordada con el FMI, desde las universidades advierten que el ajuste ya afecta investigación, infraestructura, extensión y condiciones básicas de funcionamiento. Y la UNLP quedó ahora en el centro de ese recorte.