Javier Milei vetó la Ley de Emergencia Pediátrica en el Garrahan, aprobada por amplia mayoría en el Senado. El Gobierno aduce un fuerte impacto fiscal y trabajadores de la salud anticipan movilizaciones y una posible Marcha Federal.

El Gobierno de Javier Milei profundizó su estrategia de ajuste fiscal y “motosierra” al vetar por completo la Ley de Emergencia Pediátrica en el Hospital Garrahan, una decisión que se suma al rechazo total de la Ley de Financiamiento Universitario. Ambas medidas fueron oficializadas a través del Boletín Oficial y justificadas bajo el argumento de preservar el “equilibrio fiscal” y frenar lo que la Casa Rosada califica como un “aumento desmedido e irresponsable del gasto público”.
Sin embargo, el Ejecutivo aún no definió la suerte de la Ley de Redistribución Automática de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), un punto clave para los gobernadores, que podría resolverse a última hora de este viernes.
Milei le da la espalda al Senado
La Ley de Emergencia Pediátrica había sido aprobada en la Cámara alta con un amplio consenso: 62 votos afirmativos y apenas ocho en contra. La iniciativa se apoyaba en la Ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, que garantiza el derecho a la salud integral en condiciones de igualdad, gratuidad y accesibilidad.
El texto contemplaba nuevos fondos para el Garrahan, una recomposición salarial para profesionales y residentes, y la derogación de la resolución 2109/2025, por la cual el Ministerio de Salud modificó el sistema de residencias médicas. El proyecto surgió como respuesta a la crisis sanitaria denunciada por médicos, trabajadores y familiares de pacientes.
Los fundamentos del veto
El Decreto presidencial que vetó la norma lleva la firma de Milei y de todo su Gabinete. Sus fundamentos repiten el núcleo del discurso libertario: defensa del equilibrio fiscal y crítica a la falta de financiamiento. Según cálculos oficiales, la ley generaría un impacto fiscal directo de $115.030 millones debido a la recomposición salarial.
El texto oficial sostiene que el gasto debería cubrirse con “reasignaciones dentro del presupuesto del Ministerio de Salud” y con reservas previstas para contingencias sanitarias. Además, califica la norma de “ambigua”, “arbitraria” y “distorsiva”, y advierte que pone en riesgo tanto la coparticipación federal como la estabilidad presupuestaria de Nación y provincias.
Crece la tensión en el Garrahan
La reacción no se hizo esperar. Desde la Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT) del Hospital Garrahan confirmaron que habrá movilizaciones en rechazo al veto. A través de un comunicado, denunciaron que la decisión de Milei “atenta contra la salud de niños, niñas y adolescentes” y adelantaron que las protestas se realizarán “junto a la comunidad universitaria y sectores sociales”.
El próximo lunes, los trabajadores convocaron a una conferencia de prensa frente al Congreso para exigir a diputados y senadores que traten de inmediato los vetos y los rechacen. Además, advirtieron que impulsarán una Marcha Federal en Buenos Aires y en todas las plazas del país si el Parlamento no responde.
La disputa por la salud pediátrica y la educación universitaria se convirtió así en un nuevo frente de conflicto entre el Gobierno de Javier Milei y amplios sectores sociales, sindicales y políticos.