Rodeado por empresarios, funcionarios y un fuerte operativo de seguridad, recibió el respaldo de la Sociedad Rural mientras manifestantes repudiaban su presencia desde el exterior del predio.

Javier Milei volvió a elegir a la Sociedad Rural Argentina (SRA) como escenario para profundizar su alianza con las grandes patronales agropecuarias. En la inauguración de la 138° Exposición Rural de Palermo, el Presidente no anunció ninguna medida concreta para el sector, pero reiteró una promesa que viene repitiendo desde la campaña: la eliminación de las retenciones. Sin fechas, sin proyecto de ley y sin precisiones sobre cómo se instrumentaría, aseguró que una futura expansión de la minería y la energía permitirá financiar esa rebaja impositiva.
El discurso estuvo atravesado por elogios al campo, críticas a gobiernos anteriores y una fuerte carga ideológica. Mientras dentro del predio era ovacionado por dirigentes rurales y militantes libertarios que coreaban “Presidente, Presidente”, afuera un grupo de manifestantes expresaba su rechazo a la gestión con cánticos y protestas detrás de las rejas del predio ferial.
Promesas para el futuro y ningún anuncio para el presente
Milei llegó acompañado por su hermana Karina, el jefe de Gabinete Diego Santilli y el ministro de Economía Luis Caputo, atravesando la pista central rodeado por un imponente operativo de seguridad. Policías federales con escudos antibalas y un agente armado con una ametralladora custodiaron permanentemente el escenario donde habló el mandatario.
Ya frente a los representantes de las principales corporaciones agropecuarias, el Presidente insistió en que “el campo va a romper récords” y aseguró que su gobierno está “sacándole la bota del cuello” al sector. “Ustedes son héroes”, afirmó, utilizando la misma definición con la que meses atrás había calificado a los evasores fiscales.
Pese a la expectativa generada en los días previos, el Gobierno no anunció la eliminación de las retenciones ni presentó un cronograma para avanzar en ese sentido. Milei se limitó a prometer que la quita llegará “más adelante”, financiada por un crecimiento futuro de las exportaciones energéticas y mineras.
También reivindicó a Julio Argentino Roca como “un gran prócer”, cuestionó a “la izquierda” por haber “demonizado la rentabilidad” y sostuvo que “cuando la política ataca al campo, ataca a la Nación”. Las frases fueron recibidas con una larga ovación de los sectores empresariales presentes.
Un acto político con empresarios, funcionarios y fuertes gestos de poder
El evento reunió a buena parte del gabinete nacional y a empresarios cercanos al oficialismo. Entre los asistentes estuvieron Federico Sturzenegger, Luis Caputo, Sandra Pettovello, Mario Lugones, Alejandra Monteoliva, Pablo Quirno, Carlos Presti y el desarrollador inmobiliario Eduardo Elsztain, además del embajador estadounidense Peter Lamelas, que llegó una vez iniciado el acto.
También asistió el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien fue recibido con un efusivo abrazo de Milei en medio de las negociaciones por un eventual acuerdo electoral entre el PRO y La Libertad Avanza en la Ciudad de Buenos Aires.
La gran ausente fue la vicepresidenta Victoria Villarruel, cuya ruptura con la Casa Rosada volvió a quedar expuesta. En su lugar asistió el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala.
La Rural respaldó el rumbo económico y pidió profundizar los beneficios
Antes del discurso presidencial, el titular de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, volvió a respaldar el programa económico libertario y reclamó la eliminación definitiva de las retenciones.
El dirigente destacó la baja del riesgo país, celebró el diálogo con el Gobierno y apoyó proyectos como la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, impulsada por el oficialismo y cuestionada por distintos sectores por facilitar la adquisición de tierras por parte de capitales extranjeros.
Aunque elogió el rumbo económico, Pino también dejó un reclamo que incomoda a la Casa Rosada: pidió que la recaudación impositiva vuelva en forma de obras públicas e infraestructura para el interior productivo, un área prácticamente paralizada desde la llegada de Milei al poder.
Mientras el Presidente prometía una vez más un futuro de prosperidad para el agro sin anunciar medidas inmediatas, el contraste con el ajuste que atraviesan jubilados, universidades, hospitales y provincias volvió a alimentar las críticas de quienes consideran que el Gobierno privilegia los intereses de los sectores de mayor poder económico por encima de las demandas sociales más urgentes.