La titular del Fondo Monetario Internacional participó de una reunión de Gabinete, dio definiciones sobre la economía argentina junto a Luis Caputo y viajará a Vaca Muerta. La imagen volvió a encender las alarmas por el creciente nivel de influencia del organismo sobre las decisiones del Gobierno.

La visita de Kristalina Georgieva a la Argentina dejó una imagen inédita que profundizó las críticas sobre el vínculo entre el gobierno de Javier Milei y el Fondo Monetario Internacional (FMI). La directora gerente del organismo no solo encabezó actividades junto al ministro de Economía, Luis Caputo, sino que además participó de una reunión del Gabinete nacional, en una escena que muchos interpretaron como una demostración explícita del peso político que ejerce el Fondo sobre la administración libertaria.
La presencia de Georgieva dentro de la Casa Rosada volvió a instalar el debate sobre la pérdida de autonomía en la toma de decisiones económicas y el rol cada vez más determinante que ocupa el organismo internacional en el rumbo del país.
Una foto que expuso la subordinación del Gobierno al FMI
La postal del encuentro dejó un fuerte impacto político. En la tradicional mesa del Gabinete, la cabecera permaneció vacía mientras Milei se ubicó a un costado, frente a frente con Georgieva. La escena fue interpretada como un gesto simbólico de subordinación institucional hacia quien representa al principal acreedor de la Argentina.
La delegación del Fondo también ocupó un lugar central durante la reunión. Acompañaron a Georgieva el jefe de misión para Argentina, Cheng Wong; el jefe de Gabinete de la directora gerente, Wolfgang Andreas Bauer Stampli; el representante residente en el país, Max Alberto Alier Montenegro; y los responsables del Departamento del Hemisferio Occidental, Nigel Andrew Chalk y Luis Manuel Cubeddu Merchan.
Antes de ese encuentro, Georgieva mantuvo una reunión privada con Milei y luego compartió una conferencia de prensa con Caputo, donde fue ella quien respondió buena parte de las preguntas vinculadas al futuro del programa económico argentino.
El FMI volvió a respaldar a Milei pese al incumplimiento de metas
Durante su exposición, Georgieva ratificó el respaldo político del organismo al Gobierno, incluso cuando Argentina continúa registrando incumplimientos en objetivos centrales del acuerdo firmado con el Fondo.
“Mi convicción es que el país está por un buen camino y no habrá necesidad de más fondos”, afirmó la funcionaria al ser consultada sobre eventuales nuevos desembolsos durante un año electoral.
El mensaje fue leído como una garantía de respaldo financiero y político al plan económico de Milei, en momentos en que persisten dudas sobre la acumulación de reservas, la sostenibilidad cambiaria y el nivel de actividad.
Para el economista y exdirector del Banco Central Jorge Carrera, la visita tiene una explicación política antes que técnica.
Según planteó, Georgieva llegó para supervisar personalmente “la situación fiscal, externa y de actividad de su principal deudor” y para respaldar al Gobierno en su estrategia de financiamiento internacional, en un contexto donde el FMI volvió a flexibilizar sus propios criterios para sostener el programa argentino.
Georgieva admitió el deterioro del empleo, pero reclamó más reformas
Uno de los momentos más llamativos de la conferencia llegó cuando la directora del Fondo reconoció los problemas que atraviesa la economía cotidiana.
Georgieva admitió que la informalidad laboral representa uno de los principales desafíos de la Argentina y sostuvo que resulta necesario crear empleo de calidad y aumentar el consumo, aunque volvió a respaldar las reformas estructurales impulsadas por el oficialismo.
También puso el foco sobre las pequeñas y medianas empresas, al señalar que son las principales generadoras de empleo y que requieren condiciones para crecer, un diagnóstico que contrastó con las políticas económicas que vienen denunciando las cámaras empresarias y sectores productivos afectados por la caída del mercado interno.
Sin embargo, la parte más polémica de su intervención llegó cuando trasladó el peso de la recuperación económica a la propia sociedad.
“¿Están listos? Los argentinos de la sala, ¿están listos? Porque no voy a ser yo, van a ser ustedes”, expresó antes de preguntar si los argentinos serían capaces de “ser perseverantes para transformar el país”.
Las declaraciones generaron cuestionamientos porque evitaron cualquier referencia al costo social del ajuste impulsado por el Gobierno, mientras millones de trabajadores continúan perdiendo poder adquisitivo, crece la morosidad del sistema financiero y la actividad económica permanece por debajo de los niveles previos al inicio de la gestión libertaria.
Vaca Muerta, el próximo destino de la titular del Fondo
Tras su paso por Buenos Aires, Georgieva continuará su agenda con una visita a Vaca Muerta, donde recorrerá el yacimiento Loma Campana, operado por YPF, junto a Luis Caputo y el presidente de la petrolera estatal, Horacio Marín.
La actividad forma parte de una gira regional que continuará en Uruguay, pero su paso por la Argentina dejó una imagen que ya genera fuerte controversia política: la de una funcionaria extranjera participando de la mesa donde se discuten las decisiones del Poder Ejecutivo.
Para la oposición y distintos analistas, el episodio constituye una muestra inédita de la creciente injerencia del FMI en la conducción económica del país y una señal del nivel de dependencia que alcanzó el gobierno de Javier Milei respecto del organismo financiero internacional.