Gideon Tadmor, empresario israelí y productor de películas protagonizadas por Richard Gere, Keanu Reeves y Uma Thurman, lidera la explotación de petróleo en el yacimiento Sea Lion, una iniciativa rechazada por la Argentina por avanzar sobre recursos naturales en territorio en disputa.

Mientras el proyecto petrolero Sea Lion avanza sobre la plataforma continental cercana a las Islas Malvinas, una figura poco conocida fuera del mundo empresarial aparece como el principal impulsor de la iniciativa. Se trata de Gideon Tadmor, empresario israelí del sector energético que, además de liderar uno de los emprendimientos offshore más ambiciosos del Atlántico Sur, construyó una carrera como productor de cine en Hollywood junto a algunas de las estrellas más reconocidas de la industria.
Tadmor es el fundador y presidente de Navitas Petroleum, la empresa que controla el 65% del proyecto Sea Lion, mientras que el 35% restante pertenece a la británica Rockhopper Exploration. La iniciativa, declarada ilegal por la Argentina por desarrollarse sin autorización sobre recursos naturales del territorio en disputa, prevé comenzar a extraer petróleo durante el primer trimestre de 2028.
Un empresario del petróleo con vínculos en Hollywood
Abogado graduado en la Universidad de Tel Aviv, Gideon Tadmor desarrolló gran parte de su carrera en la industria energética israelí antes de fundar Navitas Petroleum en 2017. Fue una de las figuras centrales en el desarrollo de importantes yacimientos de gas en el Mediterráneo Oriental, como Yam Tethys, Tamar y Leviatán, que transformaron el mercado energético de Israel.
Sin embargo, su perfil no se limita al negocio de los hidrocarburos. Paralelamente creó Sipur Studios —antes conocida como Tadmor Entertainment—, una productora cinematográfica con fuerte presencia en Hollywood.
Desde allí produjo “Norman, el hombre que lo conseguía todo”, protagonizada por Richard Gere, además de “Oh, Canadá”, que reúne nuevamente a Gere junto a Uma Thurman. También figura entre los productores ejecutivos de “El abogado del mal”, protagonizada por Keanu Reeves, además de participar en películas como “Swiss Army Man”, “American Ultra”, “Summer ’03” y el documental “Are We Good”.
Su nombre también aparece vinculado a “Nuremberg: El juicio del siglo” y a la serie documental “The Devil’s Confession: The Lost Eichmann Tapes”, centrada en las grabaciones del criminal nazi Adolf Eichmann, capturado en Argentina en 1960.
En 2020, Sipur Studios firmó un acuerdo con el histórico estudio MGM para desarrollar producciones audiovisuales y más tarde integró el grupo de productoras que realizó “We Will Dance Again”, documental distribuido por BBC y Paramount+ sobre el ataque de Hamás al festival Nova.
El proyecto petrolero que Argentina considera ilegal
Más allá de su actividad cinematográfica, el foco de preocupación está puesto en su rol dentro del desarrollo del yacimiento Sea Lion, ubicado a unos 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas.
La primera etapa del emprendimiento demandará una inversión cercana a US$ 1.800 millones y apunta a producir 55.000 barriles diarios de petróleo. Posteriormente, una segunda fase prevé sumar más de US$ 2.300 millones para elevar la producción hasta 180.000 barriles diarios, un volumen que representa una porción significativa frente a la producción total de petróleo que actualmente registra la Argentina.
El proyecto fue declarado ilegal por el Estado argentino, ya que la Ley de Hidrocarburos N.º 26.659 prohíbe cualquier actividad de exploración o explotación de recursos hidrocarburíferos en la plataforma continental argentina sin autorización del Gobierno nacional.
Pese a los reclamos diplomáticos argentinos, Navitas y Rockhopper avanzaron el año pasado con la Decisión Final de Inversión (DFI), el paso que habilita formalmente el desarrollo del proyecto y marca el inicio de las obras para una explotación comercial que Londres considera estratégica en el Atlántico Sur.
Con un pie en Hollywood y otro en la industria energética, Gideon Tadmor se convirtió en el rostro empresarial detrás de uno de los proyectos petroleros más sensibles para la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, una iniciativa que vuelve a poner en tensión el histórico conflicto por los recursos naturales del archipiélago.