Los hallazgos del Equipo Argentino de Antropología Forense en la zona cordobesa de Loma del Torito permitieron ponerles nombre a los restos de cuatro mujeres y cuatro hombres secuestrados en 1976.

El mapa del terror instaurado por el terrorismo de Estado en Córdoba sumó un capítulo determinante en el camino hacia la verdad y la justicia. A partir de los intensos trabajos arqueológicos desplegados por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en predios colindantes al ex centro clandestino de detención La Perla, la Justicia Federal confirmó la identificación científica de ocho personas víctimas del accionar represivo ilegal. Los hallazgos, concretados en el sector conocido como Loma del Torito, elevan a casi cuarenta las nóminas de identidades restituidas desde que se reactivaron las tareas de excavación y prospección en los terrenos pertenecientes al Tercer Cuerpo de Ejército.
La labor forense logró ponerles nombre y apellido a cuatro mujeres y cuatro hombres que habían sido secuestrados en distintos procedimientos a lo largo de 1976. La heterogeneidad en las fechas y circunstancias de las capturas refuerza la hipótesis histórica de que las fuerzas represivas apelaron al uso de maquinaria pesada años después de las ejecuciones —presumiblemente con anterioridad a la inspección de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en 1979— para remover y dispersar los depósitos de cadáveres, en un intento deliberado por borrar las evidencias del exterminio.
La reconstrucción de las historias de vida de las víctimas recuperadas refleja el entramado social golpeado por la represión en Córdoba. Entre los hombres identificados figura el estudiante de Arquitectura y trabajador de la línea Mitre, Néstor Albino Acosta; el referente sindical de la planta FIAT Concord, Pascual Delfín Ludueña; el operario y militante gremial de Sancor, Claudio Norberto Nardini —fallecido bajo tormentos—; y el estudiante de Ingeniería de la UTN junto a su labor como electricista, Juan Carlos Soulier, cuyo hijo fue restituido a su familia tras el secuestro del matrimonio.
El grupo de mujeres identificadas incluye a la psicóloga y docente de piano Cecilia Alicia Pessina Libro de Ávila, vinculada a la militancia en la Organización Comunista Poder Obrero; la docente y estudiante de Medicina Mónica Protti de Guillén, integrante del Partido Comunista; la joven estudiante secundaria y empleada comercial Mercedes del Valle Ramírez; y María Luisa Salto, estudiante de Medicina originaria de Río Negro y militante de la Juventud Universitaria Peronista, quien compartió cautiverio con sobrevivientes que impulsaron la querella judicial.
En el marco del anuncio oficial, las autoridades judiciales ratificaron además la restitución de restos pertenecientes al estudiante de Psicología y trabajador automotriz Alejandro Ernesto Jesús Jerez Bodereau, caso notificado previamente. La labor ininterrumpida de los equipos técnicos y el impulso persistente de las familias querellantes permiten cerrar décadas de incertidumbre, devolviendo la dignidad de la identidad a quienes sufrieron el régimen de desaparición forzada.