Los referentes centrales del espacio encabezaron una nueva cumbre en la Casa de La Pampa, con el objetivo de consolidar la unidad interna y definir los pasos a seguir para las elecciones 2027.

En medio de las disputas internas que atraviesan al partido, Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner reeditó el eje de conducción del peronismo al encabezar una cumbre estratégica con gobernadores y jefes parlamentarios en la Casa de la provincia de La Pampa. La reunión, que dio continuidad al encuentro celebrado en agosto, tuvo como propósito central avanzar en el diseño de la estrategia electoral de la oposición, acordar posturas comunes y evaluar los movimientos necesarios para consolidar un armado amplio de cara a los próximos desafíos en las urnas.
Durante el cónclave, los dirigentes coincidieron en la necesidad imperiosa de trabajar en la unidad del peronismo y promover la construcción de un frente electoral amplio que trascienda las fronteras de la fuerza política. En esa línea, los participantes resaltaron la importancia de seguir convocando a diversos sectores sociales y políticos para articular una alternativa de poder sólida, ratificando la voluntad de dar la discusión parlamentaria y territorial de manera coordinada entre la provincia de Buenos Aires, el Frente Renovador, La Cámpora y las provincias conducidas por el peronismo y aliados.
El encuentro contó con la presencia del anfitrión Sergio Ziliotto y de los gobernadores Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa), Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y el jefe político de Santiago del Estero, Gerardo Zamora. Asimismo, participaron los titulares de los bloques parlamentarios de Unión por la Patria, José Mayans y Germán Martínez, junto a la incorporación de Juan Manuel Olmos, referente del peronismo federal, sumando musculatura a la mesa de conducción opositora.
Con la mira puesta en consolidar el armado sin apresurar definiciones sobre candidaturas, los principales pilares del espacio acordaron sostener las instancias primarias de participación, exigir prioridades presupuestarias en obra pública e infraestructura, y garantizar recursos para la educación y la salud provincial. Con este movimiento, los máximos referentes de la oposición dejaron en claro que la estrategia electoral ya está en marcha para ordenar las filas internas y proyectar un polo de representatividad unificado.