
n una jornada signada por cambios administrativos, señales políticas y el inevitable reposicionamiento de cada gobierno de cara al 2026, tanto Axel Kicillof como Javier Milei encaran hoy actos de jura que buscan consolidar continuidad y ordenar los movimientos internos de sus gestiones. Mientras el gobernador bonaerense formaliza la llegada de Flavia Terigi a Educación, el Presidente hará lo propio con Alejandra Monteoliva en Seguridad.
La agenda bonaerense arranca temprano. Desde las 10 de la mañana en Avellaneda, Kicillof encabezará una serie de inauguraciones y entregas de móviles policiales, un gesto que combina obra pública, presencia territorial y un mensaje de gestión activa dentro del tablero del peronismo. Más tarde, ya en La Plata, presentará un nuevo recetario del Servicio Alimentario Escolar, una política educativa que el oficialismo provincial defiende como una de sus banderas sociales más visibles.
El plato fuerte llegará por la tarde, cuando a las 17:00 en San Vicente tome juramento a Flavia Terigi, flamante directora general de Cultura y Educación. El acto se enmarca en la inauguración de un edificio escolar y servirá también para reconocer la labor de Alberto Sileoni, figura clave de la gestión educativa que ahora deja su cargo. Con esto, Kicillof busca combinar renovación con continuidad, y reforzar un área considerada estratégica en su arquitectura política.
En paralelo, en la Casa Rosada, Milei tendrá su propio acto de formalidad: la jura de Alejandra Monteoliva como ministra de Seguridad, quien reemplazará a Patricia Bullrich antes de su desembarco en el Senado. Lejos de implicar un giro o una reconfiguración profunda, se trata de un movimiento de continuidad interna, donde Milei mantiene la línea dura en Seguridad que viene sosteniendo desde el inicio de su gestión.
La propia dinámica entre Bullrich y Monteoliva mostró que la transición es más simbólica que política. Ambas presentaron ayer un proyecto para reformar el Código Penal, con foco en endurecimiento de penas y aceleración de procesos judiciales. Mientras Bullrich lo defenderá legislativamente, Monteoliva quedará al frente de su implementación si la iniciativa avanza. Un verdadero gesto de alineamiento dentro del oficialismo nacional, que busca cerrar el año con señales de firmeza más que con sorpresas.