Después de más de diez días de cierre y restricciones, la Casa Rosada habilitará nuevamente el espacio en medio de acusaciones de persecución y presión oficial.

El conflicto entre el Gobierno y la prensa sumó un nuevo capítulo. A una semana del cierre de la sala de periodistas en Casa Rosada, fuentes oficiales confirmaron que el espacio será reabierto el próximo lunes, el mismo día en que el jefe de Gabinete Manuel Adorni brindará una conferencia. La decisión llega después de días de reclamos, pero no alcanza para cerrar la polémica.
Cierre, restricciones y un retroceso bajo presión
La medida inicial dejó sin acceso a periodistas acreditados bajo argumentos cambiantes: desde una supuesta “filtración rusa” hasta una causa de espionaje vinculada a una filmación atribuida a TN. Luego, el cierre se extendió a toda la sala, en un contexto que generó fuerte rechazo en el ámbito periodístico.
El Gobierno de Javier Milei terminó dando marcha atrás tras la presión pública, pero el episodio dejó expuesto un vínculo cada vez más conflictivo con los medios. Para varios sectores, no se trató de un hecho aislado sino de una señal más de hostilidad hacia la prensa.
Denuncias en el Congreso y un clima que escala
La controversia llegó al Congreso, donde periodistas y dirigentes opositores se reunieron en la comisión de Libertad de Expresión para denunciar aprietes, persecución y prácticas como el doxeo en redes sociales. Participaron referentes de distintos espacios políticos, desde el peronismo hasta la izquierda, en una foto poco habitual.
Durante el encuentro, la periodista Liliana Franco lanzó una de las advertencias más fuertes al comparar el tratamiento hacia el periodismo con procesos históricos de estigmatización colectiva. También hubo críticas al silencio de sectores aliados del oficialismo, que evitaron pronunciarse públicamente.
La reapertura de la sala no termina de desactivar el conflicto. Más bien lo deja planteado en otro nivel: con denuncias formales, tensión política y una relación entre el Gobierno y la prensa que parece haber cruzado un umbral difícil de desandar.