Temas del día

junio 3, 2026

junio 3, 2026

El caso Agostina y las preguntas que el Estado no puede responder

Por infolitica

El femicidio de la adolescente de 14 años volvió a exponer las fallas institucionales, el desmantelamiento de políticas de prevención y un clima cultural que relativiza la violencia de género.

Hay preguntas que aparecen cada vez que una adolescente desaparece y termina asesinada. No son preguntas nuevas. Son las mismas que el movimiento feminista viene haciendo desde hace años y que vuelven una y otra vez porque las respuestas siguen sin llegar.

¿Por qué la familia de Agostina Vega tuvo que insistir durante días para que la escucharan? ¿Por qué los datos que aportó desde el primer momento no activaron una búsqueda urgente? ¿Por qué una adolescente de 14 años desaparecida fue leída inicialmente como una chica que se había ido por decisión propia y no como una posible víctima de violencia?

El femicidio de Agostina volvió a exponer algo más profundo que los errores de una investigación. Puso sobre la mesa el funcionamiento de una Justicia que todavía mira las desapariciones de adolescentes atravesada por prejuicios de género y de clase. Porque no todas las búsquedas parecen tener la misma urgencia. No todas las familias reciben la misma respuesta. No todas las vidas parecen valer lo mismo para quienes tienen la responsabilidad de actuar.

Las estadísticas muestran que la realidad va exactamente en sentido contrario a muchos de los supuestos que todavía circulan. Según el Registro Nacional de Femicidios de la Justicia Argentina, durante 2025 fueron asesinadas 219 mujeres en hechos de femicidio directos y vinculados. En el 83 por ciento de los casos existía un vínculo previo con el agresor. Los femicidios, una vez más, no aparecen como el resultado de amenazas desconocidas sino de violencias que se desarrollan dentro de los entornos cercanos.

Agostina conocía al principal acusado por su asesinato. Su familia había aportado información concreta sobre esa relación y sobre los movimientos de la adolescente. Sin embargo, la respuesta judicial llegó tarde. La demora en la activación de la Alerta Sofía se transformó en uno de los principales cuestionamientos al accionar del fiscal Raúl Garzón, que dejó pasar más de 80 horas antes de solicitar una herramienta diseñada justamente para actuar frente a situaciones de riesgo.

La indignación que generó el caso no surge solamente del horror del crimen. También nace de la sensación de que hubo oportunidades para intervenir antes. De que mientras la familia buscaba desesperadamente a una adolescente, quienes debían coordinar la búsqueda parecían más ocupados en descartar hipótesis que en activar recursos.

Las organizaciones feministas vienen advirtiendo desde hace tiempo que la violencia de género no puede analizarse por fuera del contexto político. Durante los últimos años se desmantelaron programas de asistencia, prevención y acompañamiento; se redujeron recursos destinados a las políticas de cuidado y se instaló desde distintos espacios de poder un discurso que cuestiona la existencia misma de las desigualdades de género.

No se trata solamente de un debate ideológico. Cuando desde las máximas esferas del Estado se relativiza la violencia machista, cuando se ridiculizan las demandas feministas o se presenta la perspectiva de género como un problema, también se construye un clima que impacta sobre las instituciones encargadas de prevenir y actuar frente a esas violencias.

Por eso el caso Agostina interpela mucho más que a un expediente judicial. Obliga a preguntarse qué ocurre cuando una adolescente desaparece y quienes deben protegerla no consideran urgente su ausencia. Obliga a revisar qué prejuicios siguen operando dentro del sistema judicial. Y obliga a mirar las consecuencias concretas de un tiempo político que eligió convertir al feminismo en enemigo mientras las violencias continúan cobrando vidas.

Este 3 de junio, a once años del primer Ni Una Menos, el nombre de Agostina se suma a una lista que nunca debió existir. Y vuelve a recordar que detrás de cada femicidio no hay solamente un agresor. También hay decisiones institucionales, omisiones y responsabilidades que deben ser señaladas.

Lo Último

12:56

Realizan trabajos de reparación en 7 y 32 y solicitan circular con precaución

12:34

El Municipio removió otros 300 autos quemados y abandonados de la vía pública

11:57

Municipio, Provincia y organizaciones sociales reforzaron la asistencia a personas en situación de calle

11:34

Ni Una Menos vuelve a las calles y habrá una masiva movilización al Congreso

10:53

El caso Agostina y las preguntas que el Estado no puede responder

Lee además

Te puede interesar