La medida de fuerza impulsada por el gremio que conduce Sergio Palazzo afectará la atención presencial en distintas entidades financieras públicas. Denuncian cierres, despidos y ajuste en el sistema bancario.

La tensión entre el sector bancario y el Gobierno volvió a escalar. La Asociación Bancaria realizará este miércoles un paro parcial que impactará en la atención al público en distintas sucursales del país, en rechazo al cierre de tesorerías regionales dispuesto por el Banco Central de la República Argentina.
El conflicto por el cierre de tesorerías y los puestos de trabajo
La medida comenzará a las 12 y se extenderá hasta las 15, afectando las últimas horas de actividad bancaria. Desde el sindicato advirtieron que la decisión del Banco Central de cerrar 12 de sus 21 tesorerías regionales pone en riesgo empleos y golpea el funcionamiento financiero en distintas economías regionales.
El reclamo también alcanza al Banco Hipotecario, donde el gremio denunció cierres de sucursales y despidos. Según señalaron, el escenario refleja un nuevo avance del ajuste sobre el sistema financiero público.
La organización recordó que ya había realizado una protesta el pasado 27 de abril y aseguró que las audiencias en la Secretaría de Trabajo no lograron destrabar el conflicto. Acusan a las autoridades de mantener una postura “sin voluntad de diálogo ni de revisión”.
Qué operaciones pueden verse afectadas
Durante el paro habrá reducción de atención presencial en varias entidades. En el caso del Banco Central, la atención al público funcionará únicamente entre las 10 y las 12.
La medida podría generar demoras en operaciones realizadas por ventanilla, como depósitos, acreditaciones, cobro de cheques y distintos trámites administrativos o empresariales. Sin embargo, los servicios digitales seguirán operando con normalidad durante toda la jornada, incluyendo home banking, transferencias y billeteras virtuales.
En paralelo, Palazzo volvió a cuestionar la política económica del gobierno de Javier Milei y sostuvo que, incluso en sectores donde se anuncian mejoras, continúa la pérdida de empleo.
Mientras el conflicto sigue abierto, La Bancaria ratificó el estado de alerta y dejó una advertencia sobre la mesa: si no aparecen respuestas concretas, las medidas podrían profundizarse en las próximas semanas.