Los principales modelos meteorológicos anticipan la formación de un sistema de baja presión que podría generar lluvias abundantes, vientos intensos y un marcado descenso de temperatura en el AMBA durante el próximo fin de semana.

La primera semana completa de 2026 estará marcada por un escenario meteorológico dinámico en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, con cambios bruscos en temperaturas, variaciones en la nubosidad y la posible llegada del primer episodio significativo de mal tiempo del año hacia el próximo fin de semana. Tras un cierre de año inusualmente fresco, el clima comienza lentamente a normalizarse, aunque sin estabilidad prolongada.
Luego de un fin de semana frío para los valores habituales de enero, el viento volvió a soplar desde el norte durante el inicio de la semana, favoreciendo un repunte térmico en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Para este martes se espera un aumento gradual de la nubosidad, acompañado por un marcado ascenso de las temperaturas. Las máximas podrían ubicarse entre los 30 y 32 grados, configurando la jornada más calurosa de la semana. Hacia la noche, la llegada de un frente frío provocará la rotación del viento al este, anticipando un cambio de condiciones.
El miércoles se perfila como el día más inestable. El ingreso del sistema frontal generará chaparrones intermitentes y algunas tormentas aisladas sobre la región, con acumulados moderados que podrían alcanzar los 10 a 15 milímetros. Si bien el riesgo de fenómenos severos es bajo, el protagonismo estará en el viento: las ráfagas del sudeste podrían intensificarse hasta los 45 o 55 km/h, favoreciendo una crecida significativa del Río de la Plata, con posibles niveles de alerta durante el jueves.
Para el jueves no se esperan lluvias, aunque persistirá la nubosidad variable y el viento del este, manteniendo un ambiente más fresco. Las temperaturas oscilarán entre los 17 y 25 grados, lejos del calor típico de esta época. El viernes continuará con condiciones similares, cielo mayormente cubierto, viento sostenido y escasa amplitud térmica.
De cara al fin de semana, los modelos meteorológicos comienzan a coincidir en un escenario más complejo. La posible formación de un sistema de bajas presiones, asociado a un proceso de ciclogénesis, podría derivar en una sudestada el sábado 10, con lluvias abundantes, vientos intensos y un nuevo impacto sobre el Río de la Plata. De confirmarse, sería el primer evento meteorológico relevante del 2026 en Buenos Aires.