Aumentan las tarifas de electricidad y gas en el AMBA tras una nueva actualización dispuesta por el ente regulador, en un contexto de ajuste por inflación y revisión de subsidios.

El Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad dispuso nuevos aumentos para empresas del AMBA como Edenor, Edesur, Metrogas y Naturgy BAN, en el marco de la actualización por inflación y precios mayoristas que impacta directamente en las facturas residenciales.
Ajustes en la electricidad y mayor peso del costo de distribución
En el segmento eléctrico, el incremento del componente de distribución se ubicó inicialmente en torno al 2,39% para las empresas del AMBA, aunque el impacto final del Costo Propio de Distribución terminó siendo mayor: 2,95% para Edenor y 2,76% para Edesur.
El traslado a los usuarios residenciales se refleja de manera directa en la facturación mensual. En el caso de Edesur, un hogar de menor consumo sin subsidio enfrenta un cargo fijo de $1.674,55 y un cargo variable de $153,935 por kWh. Para quienes mantienen subsidios en Edenor, la cobertura estatal alcanza hasta 300 kWh mensuales, mientras que el excedente se paga a tarifa plena.
El esquema de actualización se sostiene en la variación del IPC y el IPIM, que registraron subas del 2,15% y 2,51% respectivamente.
El gas natural, subsidios y una estructura de costos en revisión
En el segmento del gas natural, los incrementos alcanzan tanto a cargos fijos como variables en el marco de la emergencia energética prorrogada. Según la Resolución 204/2026, los usuarios de Metrogas sin subsidio en la Ciudad de Buenos Aires enfrentan cargos fijos que van desde los $22.606,14 hasta los $85.449,38 según la categoría de consumo.
En el caso de Naturgy BAN, los valores para usuarios residenciales de mayor consumo también muestran incrementos, con cargos fijos que rondan los $74.776,64.
Desde el área energética se sostiene la política de subsidios focalizados, con bonificaciones del 25% para gas y del 16,59% para electricidad sobre consumos base de hasta 300 kWh en determinados segmentos.
En ese escenario, el invierno vuelve a intensificar el impacto de las tarifas, con facturas que reflejan no solo el nivel de consumo, sino también un esquema de precios que se ajusta de forma periódica y reduce el margen de previsión en los hogares.