El intendente aseguró que el Municipio detectó nóminas infladas, personas fallecidas y trabajadores que también eran empleados públicos. Además, afirmó que la reforma busca transparentar el sistema sin eliminar las cooperativas.

Julio Alak volvió a defender los cambios que impulsa en el sistema de contratación de cooperativas luego de los incidentes registrados en el Palacio Municipal. En una entrevista, sostuvo que las irregularidades detectadas explican la resistencia de algunos sectores a la implementación del nuevo esquema de licitaciones.
Alak denunció cooperativas con integrantes que no trabajaban
El jefe comunal aseguró que el relevamiento realizado por el Municipio detectó cooperativas con una cantidad de integrantes “absolutamente inflada” y personas que figuraban como cooperativistas sin desempeñar tareas. Entre las irregularidades mencionó empleados de la Legislatura y de otros organismos del Estado, personas fallecidas, vecinos que vivían fuera de La Plata e incluso un funcionario del Gobierno de Río Negro.
Según explicó, esas inconsistencias forman parte del sistema que la gestión busca modificar mediante un nuevo mecanismo de contratación. En ese sentido, recordó que un estudio de la Universidad Nacional de La Plata concluyó que los trabajos de barrido, corte de césped y zanjeo que hoy realizan unas 5.000 personas podrían llevarse adelante con alrededor de 1.700 agentes.
El nuevo esquema apunta a transparentar las cooperativas
Alak sostuvo que la intención del Municipio no es dejar sin trabajo a las cooperativas, sino que funcionen bajo los principios del cooperativismo. Según explicó, el objetivo es que los recursos se distribuyan entre los asociados como corresponde y evitar estructuras donde unos pocos concentren los ingresos mientras los trabajadores perciben salarios bajos.
El nuevo sistema prevé licitaciones públicas para los servicios, la división de la ciudad en 20 zonas operativas y controles a cargo de la Universidad Tecnológica Nacional. Además, el intendente afirmó que permitirá mejorar los ingresos de quienes efectivamente realizan las tareas y reducir el gasto que hoy destina el Municipio a esas contrataciones.
Para Alak, la reforma forma parte de un proceso de saneamiento administrativo orientado a eliminar contrataciones irregulares y garantizar que los recursos públicos se destinen a la prestación de servicios y a la realización de obras en la ciudad.