Luego del subcampeonato en Estados Unidos, Canadá y México, la Albiceleste iniciará un nuevo ciclo con la mirada puesta en el Mundial 2030. El futuro de Lionel Scaloni y la continuidad de Lionel Messi aparecen como dos de las principales incógnitas.

Con el Mundial 2026 ya terminado, la Selección Argentina comenzará un nuevo proceso que tendrá como gran objetivo la Copa del Mundo de 2030. Tras caer en la final frente a España, el equipo dirigido por Lionel Scaloni afrontará una etapa de transición marcada por la renovación del plantel y la incertidumbre sobre la continuidad del entrenador y de Lionel Messi.
Mientras Scaloni adelantó que analizará su futuro cuando finalice su contrato, a fines de este año, la agenda de la Albiceleste ya tiene fechas definidas para sus próximos compromisos.
Amistosos y unas Eliminatorias con un formato especial
La primera actividad oficial del nuevo ciclo llegará durante la ventana FIFA comprendida entre el 21 de septiembre y el 6 de octubre, período en el que la Asociación del Fútbol Argentino organizará dos encuentros amistosos. Luego, entre el 9 y el 17 de noviembre, el seleccionado volverá a disputar otra doble fecha de preparación.
De cara al Mundial 2030, Argentina tendrá una situación particular. Como el torneo celebrará el centenario de la Copa del Mundo con partidos inaugurales en Argentina, Uruguay y Paraguay, las tres selecciones ya tienen asegurada su clasificación.
Aun así, todo indica que participarán igualmente de las Eliminatorias Sudamericanas, que comenzarían en marzo de 2027. La competencia serviría también como base para un futuro torneo conjunto con selecciones europeas, un proyecto que la Conmebol y la UEFA analizan desde hace tiempo.
La Copa América y la incógnita de la Finalissima
El próximo gran desafío oficial será la Copa América 2028, torneo en el que Argentina buscará defender el título continental. Aunque la sede todavía no fue confirmada, Estados Unidos aparece nuevamente como uno de los principales candidatos para albergar la competencia.
La edición podría marcar, además, el primer certamen continental sin Lionel Messi desde 2004, aunque el futuro internacional del capitán todavía no fue definido.
Otro de los interrogantes es la realización de la Finalissima, que debía enfrentar a Argentina y España como campeones de América y Europa. El encuentro, previsto originalmente para marzo de este año en Doha, fue suspendido por el conflicto bélico en Medio Oriente y todavía no tiene nueva fecha.
Mientras la organización analiza si será posible disputarla antes de la próxima Copa América, la Selección Argentina comenzará un nuevo ciclo con el desafío de sostener el protagonismo internacional que construyó durante la era Scaloni y preparar el recambio de una generación que marcó una época en el fútbol argentino.