El Presidente oficializó la continuidad de Víctor Pesino luego de que el Senado aprobara su pliego. El magistrado había validado la reforma laboral del Gobierno y firmó la intervención de la UOM, una decisión que despertó fuertes cuestionamientos.

Javier Milei oficializó la continuidad del camarista laboral Víctor Pesino al frente de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo (CNAT), apenas horas después de que el Senado aprobara su pliego. La decisión fue interpretada por sectores de la oposición como un gesto de recompensa hacia el magistrado que avaló la reforma laboral impulsada por el Gobierno y que también firmó la controvertida intervención de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).
La designación le permitirá permanecer cinco años más en el cargo, ya que el próximo 27 de julio cumplirá 75 años, edad límite establecida por la Constitución para los jueces, salvo que obtengan un nuevo acuerdo del Senado.
El fallo que favoreció al Gobierno y la rápida confirmación
Pesino fue uno de los jueces que, el pasado 23 de abril, dejó sin efecto la cautelar que había frenado la aplicación de la reforma laboral impulsada por la gestión libertaria. Junto a la camarista María Dora González, suspendió los efectos de la medida dictada por el juez Raúl Ojeda mientras era revisada en segunda instancia, una resolución que benefició directamente al Ejecutivo.
Pocas horas después de ese fallo, el Gobierno inició el trámite para garantizar la continuidad del magistrado. Finalmente, tras la aprobación del Senado, Milei convirtió a Pesino en el primer juez de esta nueva tanda de pliegos en recibir la firma presidencial para extender su permanencia en la Cámara.
La intervención de la UOM y las críticas
La actuación de Pesino volvió a quedar bajo la lupa semanas más tarde, cuando junto a González resolvió intervenir la UOM. La decisión generó un fuerte rechazo en el ámbito sindical debido a que una medida de esas características solo tenía antecedentes durante las dictaduras de 1955 y 1976.
El tratamiento de su pliego también estuvo atravesado por la polémica. Durante su exposición ante la Comisión de Acuerdos del Senado, legisladores de Unión por la Patria cuestionaron su desempeño y el senador Mariano Recalde le recordó los rumores sobre supuestos beneficios a cambio de sus fallos, además de señalar que a él y a su colega de sala los apodaban “Bonnie & Clyde”.
Antes de obtener el nuevo acuerdo, Pesino incluso había presentado una acción judicial para evitar quedar automáticamente fuera de su cargo al cumplir los 75 años. Tras la aprobación del Senado, desistió de esa demanda y el expediente fue archivado.
Mientras el Gobierno aceleró la continuidad del camarista que respaldó dos decisiones clave para la administración libertaria, mantuvo una postura opuesta con otros magistrados. El caso más resonante fue el de Martín Irurzun, camarista federal que no recibió el respaldo de la Casa Rosada para extender su permanencia en funciones una vez alcanzado el límite de edad.