El histórico artista callejero fue hallado sin vida en su casa de Altos de San Lorenzo junto a su perro. Atravesaba un profundo dolor por el reciente fallecimiento de su hija de 25 años en Colombia.

La Plata amaneció este miércoles con una noticia que tiñe de luto a la cultura urbana local. Sergio Montero, reconocido popularmente por generaciones de vecinos como la emblemática “estatua viviente” de las peatonales y plazas de la ciudad, fue hallado muerto esta mañana en su domicilio.
El hallazgo se produjo en una vivienda situada sobre la calle 76, entre 13 y 14, en la localidad de Altos de San Lorenzo. Según fuentes policiales, el hombre se encontraba tendido en el suelo de la propiedad ya sin signos vitales. Una postal desgarradora marcó la escena: su perro permaneció inmóvil a su lado, custodiándolo hasta el ingreso de los uniformados.
En el lugar desplegaron un operativo conjunto efectivos de la Policía bonaerense y personal de la Guardia Urbana. Los agentes acordonaron la zona para resguardar el perímetro a la llegada del SAME, cuyo personal constató el fallecimiento. Se espera la intervención de los peritos de la Policía Científica y de las autoridades judiciales para llevar adelante las tareas de rigor, determinar la data precisa de muerte y esclarecer las causas del deceso.
Si bien la causa está en plena etapa de investigación, fuentes a las que accedió este medio indicaron que un amigo fue quien alertó al 911 esta mañana al no recibir respuestas a los mensajes de su celular. “Hace dos días me había mandado un mensaje y un video contando que se quería suicidar, luego de eso ya no respondió más”, expresó el testigo que llamó al servicio de emergencias para pedir auxilio.
La partida de Montero deja un vacío hondo en el paisaje cotidiano platense. Sergio “Pachu” Montero nació el 16 de agosto de 1965 y dedicó sus últimos 25 años al trabajo como estatua viviente. Durante décadas, con su caracterización plateada, su postura milimétrica y su capacidad de sostener la ilusión de una figura inmóvil, sorprendía a quienes recorrían las calles y plazas de la ciudad. Su presencia en la zona de Plaza Moreno y en los últimos años sobre calle 8, entre 49 y 50, a la altura de la Galería Rivadavia, lo convirtió en un clásico ineludible de las tardes para grandes y chicos.
La tragedia que envolvió su final se vincula con un hecho de enorme dolor familiar ocurrido en las últimas horas. La hija de la “estatua viviente”, de 25 años, se había mudado desde Ecuador hacia Colombia, donde fue hallada sin vida. Los primeros informes oficiales dieron cuenta de un presunto suicidio en la vereda de Chambimbal La Campiña, en el municipio de Guadalajara de Buga.
En medio de las averiguaciones en territorio colombiano, los uniformados entrevistaron a la pareja de la joven para esclarecer el suceso. El hombre relató a los investigadores que “no es la primera vez” y explicó que habían estado bebiendo cuando se desató una serie de problemas personales. Según su declaración testimonial, tras esa discusión la joven se encerró en el baño y poco después la encontró suspendida de una sábana blanca.
El hombre aseguró que intentó salvarle la vida junto a la colaboración de algunos vecinos de la zona, aunque no lograron reanimarla. En el informe forense trascendió que no se hallaron signos de violencia visibles en el cuerpo, razón por la cual la Justicia no ordenó pedidos de captura en contra de la pareja. No obstante, en redes sociales Franco habla de un asesinato, por lo que las circunstancias del fallecimiento de la joven continúan siendo materia de investigación judicial y policial en Colombia.