Empresas del transporte advirtieron que no pueden sostener el servicio con los costos actuales. Habrá más espera y menos unidades en la calle.

Las empresas de colectivos que operan en el AMBA confirmaron que desde este miércoles 1° reducirán la frecuencia de sus servicios, en medio de la fuerte suba del gasoil y la falta de actualización en los ingresos que reciben.
La medida impacta tanto en líneas nacionales como provinciales, por lo que afectará directamente a los recorridos que conectan la Ciudad de Buenos Aires con el conurbano.
El impacto del gasoil y un sistema en tensión
Desde cámaras empresarias como la Cámara del Transporte de la Provincia de Buenos Aires, la Cámara Empresarios Unidos del Transporte Urbano de la Provincia de Buenos Aires, la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros y la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires señalaron que el incremento del combustible volvió “imposible” sostener los niveles habituales de prestación.
“El aumento del gasoil y la falta de reconocimiento de ese incremento por parte de las autoridades nos obliga a tomar esta decisión”, explicaron en un comunicado conjunto.
Más espera y un servicio cada vez más limitado
La reducción de frecuencias implica menos unidades en circulación y, en consecuencia, mayores tiempos de espera, especialmente en horarios pico.
Las empresas pidieron disculpas a los usuarios por las complicaciones que puedan surgir, pero advirtieron que la situación es crítica y que el funcionamiento del sistema “se encuentra en serio riesgo”.
En un contexto donde el transporte público es clave para millones de personas, la medida vuelve a exponer una tensión de fondo: cuando los costos se disparan y no hay respuestas, el ajuste termina viajando en colectivo.