El vocero presidencial, Manuel Adorni, celebró que 3100 empleados serán despedidos.

El vocero presidencial, Manuel Adorni, anunció la disolución de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), que será reemplazada por la nueva Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Según explicó en conferencia de prensa, este cambio implicará una reestructuración que reducirá significativamente el personal del organismo, con un recorte del 34% de la planta. Florencia Misrahi continuará al frente de la nueva entidad.
Adorni informó que ARCA retomará la estructura que existía en la década de los 90, dividiendo las funciones entre la Dirección General Impositiva (DGI), dirigida por Andrés Gerardo Vázquez, y la Dirección General de Aduanas (DGA), bajo el mando de José Andrés Velis. El ajuste incluye una reducción del 48% en los cargos jerárquicos y un 31% en los niveles inferiores, lo que afectará tanto a los puestos de mando como a los empleados. Además, alrededor de 3.100 trabajadores que fueron contratados en el gobierno anterior, y que según el actual gobierno ingresaron de manera “irregular”, serán reubicados o quedarán en disponibilidad.
El gobierno estima que estos cambios generarán un ahorro anual de 6.400 millones de pesos. Asimismo, se anunció una rebaja en los salarios de los puestos jerárquicos. Según Adorni, la actual titular de la AFIP percibe un salario superior a los 30 millones de pesos mensuales, mientras que los directores ganan más de 17 millones. Tras los recortes, sus salarios serán equiparados a los de ministros y secretarios de Estado.
En un comunicado oficial, se detalló que la creación de ARCA responde a los objetivos de reducir el tamaño del Estado y eliminar cargos considerados innecesarios, en línea con la política de austeridad que promueve la administración de La Libertad Avanza (LLA).