Las 55 asociaciones miembro de la UEFA analizan abandonar las próximas Copas del Mundo si Gianni Infantino avanza con un proyecto para incorporar capital privado al negocio comercial de los principales torneos de la FIFA. La disputa abre un escenario de máxima tensión a pocos años del Mundial 2030.

La relación entre la UEFA y la FIFA atraviesa uno de sus momentos más delicados. La máxima organización del fútbol europeo analiza una medida inédita: retirar a sus selecciones de las próximas ediciones de los Mundiales masculino y femenino en rechazo al proyecto comercial impulsado por Gianni Infantino.
Según informó The Athletic, las 55 asociaciones que integran la UEFA habrían acordado adoptar una posición conjunta frente al plan conocido como “FIFA Forward Enterprise”. La decisión surgió luego de una reunión de emergencia realizada este jueves 30 de julio de 2026, tras conocerse los detalles de la iniciativa que busca modificar el esquema de financiamiento de la FIFA.
El proyecto también cuenta con respaldo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y contempla la incorporación de inversores privados al negocio generado por las principales competencias internacionales.
Qué quiere hacer Infantino con el negocio de la FIFA
La propuesta contempla la creación de una sociedad comercial que concentraría la explotación de derechos audiovisuales, patrocinios, licencias y venta de entradas de los torneos más importantes de la organización, entre ellos el Mundial de selecciones y el Mundial de Clubes.
La FIFA proyecta vender entre el 20% y el 30% de esa nueva compañía a inversores privados, con una valuación estimada cercana a los 20.000 millones de dólares. Entre los nombres vinculados al proyecto aparece el fondo Thrive Eternal, de Joshua Kushner, mientras que JPMorgan participaría como asesor financiero.
El organismo internacional conservaría al menos el 80% de las acciones y mantendría el control de las decisiones institucionales. Los reglamentos, calendarios y la conducción deportiva continuarían bajo su autoridad.
A cambio del ingreso de capital privado, Infantino promete aumentar los recursos destinados a las 211 federaciones miembro. El programa FIFA Forward pasaría de entregar 8 millones de dólares a 20 millones por asociación durante el ciclo 2027-2030, mientras que el nuevo fondo FIFA Fast-Forward sumaría otros 20 millones para infraestructura.
Las federaciones no serían accionistas de la sociedad comercial, sino receptoras de los fondos. La FIFA estableció el 19 de septiembre de 2026 como fecha límite para que las asociaciones definan si aceptan o rechazan la propuesta.
Por qué Europa amenaza con romper con la FIFA
El rechazo de la UEFA no se limita al ingreso de capital privado. Las asociaciones europeas cuestionan, en primer lugar, que el proyecto haya sido conocido públicamente antes de que existiera una consulta formal con las federaciones.
También existe malestar por las condiciones económicas planteadas por la FIFA. Desde Europa consideran que el mecanismo funciona como una forma de presión: las asociaciones que no respalden la iniciativa dentro del plazo establecido quedarían afuera del pago extraordinario prometido por el organismo.
Pero el principal temor está relacionado con la transformación del fútbol en un negocio todavía más dependiente de los inversores. Organizaciones de jugadores, sectores de aficionados y representantes políticos europeos advierten que la búsqueda de mayores ingresos puede terminar desplazando las necesidades deportivas.
El conflicto coloca a la FIFA ante un escenario inesperado. Si la amenaza de la UEFA avanza, la disputa podría alcanzar directamente al Mundial 2030, una competencia que ya tiene a España, Portugal y Marruecos como sedes principales, además de los partidos inaugurales previstos en Argentina, Uruguay y Paraguay.
La posibilidad de que las principales potencias futbolísticas europeas decidan no participar convertiría la pelea comercial entre Infantino y la UEFA en una crisis institucional de alcance mundial.