La inversión real volvió a mostrar una fuerte contracción y acumuló una baja del 7,6% durante el primer semestre de 2026. Mientras el Gobierno destaca sus colocaciones de deuda y apuesta a nuevas inversiones, los datos muestran que la economía todavía no logra recuperar el nivel de inversión necesario para sostener una recuperación.

La inversión real registró en junio una caída del 6,2% interanual y, con este resultado, el primer semestre completó una contracción acumulada del 7,6%. Los datos corresponden al informe de Inversión Bruta Interna Mensual (IBIM), elaborado por el Centro de Estudios Económicos de Orlando J. Ferreres & Asociados.
En la medición en dólares, el monto invertido durante el sexto mes del año se estimó en US$ 7.464 millones, mientras que el desempeño por sectores volvió a mostrar fuertes diferencias.
La inversión productiva sigue sin despegar
El segmento de maquinaria y equipo sufrió una caída del 11,2% anual, traccionado por una baja del 12,7% en bienes importados y del 9,5% en equipos nacionales.
En contraste, la construcción registró una suba del 0,4% respecto del mismo período del año pasado, aunque mantiene una baja acumulada del 1,7% en lo que va de 2026. En junio, la inversión representó el 17,2% del PBI medido en términos desestacionalizados.
El informe técnico destacó que, “al promediar el año en curso, la inversión sigue marchando a niveles muy bajos, y no se ven aún señales claras que inviten a pensar en una recuperación”.
Aunque algunos rubros, como la construcción y el patentamiento de vehículos comerciales pesados, mostraron cifras positivas durante junio, el escenario general continúa siendo negativo. Las proyecciones apuntan a una desaceleración de la caída y a una posible mejora paulatina, pero todavía sin señales contundentes de recuperación.
El reporte señala como posible factor de cambio a las inversiones vinculadas al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), aunque advierte que “los plazos y cronogramas de estas inversiones son flexibles, sujetos a cierta discrecionalidad”.
Mientras la inversión cae, el Gobierno apuesta al endeudamiento
En paralelo, el Ministerio de Economía comunicó los resultados de la segunda y última licitación de julio, en la que enfrentaba vencimientos por $8,5 billones. La Secretaría de Finanzas adjudicó un total de $12,21 billones, luego de recibir ofertas por $13,98 billones.
“Esto significa un rollover de 144,53% sobre los vencimientos del día de la fecha”, señaló la cartera que conduce Luis Caputo. Además, consiguió otros US$309 millones mediante el bono AO29, a una tasa de 8,33% TIREA (8,02% TNA). Al igual que el AO27 y AO28, su monto total de colocación será de US$2.000 millones.
La Secretaría que dirige Federico Furiase indicó que este viernes se realizará la segunda rueda del bono en dólares al precio de corte de la licitación, por un total adicional de hasta US$150 millones.
El instrumento TAMAR / DÓLAR LINKED, con vencimiento en 2028, fue el más requerido por los inversores: contó con una colocación de $4,72 billones, con un margen de 6,64% DL.
“Se estiró la duration de la cartera en 0,92 años y se patearon vencimientos por 5,5 billones a 2028”, explicó Felipe Núñez, director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y asesor económico de Caputo.
Así, mientras el Gobierno exhibe el resultado de sus licitaciones como una señal de confianza de los mercados, la inversión productiva continúa en niveles bajos y acumula una caída significativa durante 2026, dejando en evidencia una de las principales dificultades que enfrenta el programa económico para transformar la estabilidad financiera en crecimiento sostenido.