El gobernador bonaerense se reunió con representantes internacionales de trabajadores del transporte y aseguró que la flexibilización laboral “no entra” en la provincia de Buenos Aires.

En medio del avance de las reformas laborales y las políticas de desregulación promovidas por el gobierno de Javier Milei, Axel Kicillof encabezó un encuentro con autoridades del Comité Regional de Latinoamérica de la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF). La reunión se realizó en la Casa de Gobierno bonaerense y sirvió para ratificar el respaldo de la Provincia a las organizaciones sindicales.
Kicillof apuntó contra la reforma laboral y la ultraderecha global
Durante el encuentro, el mandatario provincial sostuvo que las medidas impulsadas por la Nación representan un modelo opuesto al que lleva adelante Buenos Aires. “Hasta donde nos alcancen nuestros instrumentos, la reforma laboral de flexibilización no entra en nuestro territorio”, afirmó.
Kicillof también vinculó las políticas del Gobierno nacional con un fenómeno internacional que, según planteó, busca debilitar el rol de los Estados en favor de las grandes corporaciones. En ese sentido, aseguró que los derechos laborales son uno de los principales objetivos de ese proceso y llamó a fortalecer la organización de los trabajadores para enfrentar esos cambios.
De la reunión participaron el vicepresidente de la ITF para América Latina, Pablo Moyano; el secretario general de la organización, Stephen Cotton; la directora de Mujeres Trabajadoras del Transporte e Igualdad de Género, Natalie Swan; además de representantes sindicales de Argentina, Brasil y Panamá.
El impacto de las políticas nacionales en el transporte
El ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, remarcó que la Provincia mantiene una posición crítica frente a los proyectos de modernización laboral impulsados por el oficialismo nacional y recordó que el gobierno bonaerense elaboró un informe técnico en el que cuestiona los efectos que podrían tener esas medidas sobre los trabajadores.
Por su parte, el ministro de Transporte, Martín Marinucci, señaló que las políticas de ajuste económico están generando consecuencias directas sobre el sector y advirtió sobre la necesidad de recuperar una estrategia de desarrollo basada en la conectividad y la producción.
La reunión dejó una nueva señal del posicionamiento político de la administración bonaerense frente a las reformas promovidas por la Casa Rosada. En un escenario de creciente tensión entre el Gobierno nacional y los gremios, Kicillof volvió a presentarse como uno de los principales referentes de la oposición a las transformaciones laborales impulsadas por Milei.