La Corte Suprema dejó firme la condena a cuatro años de prisión contra el exministro de Planificación Federal por administración fraudulenta en la tragedia ferroviaria de Once, donde murieron 51 personas en 2012. El Tribunal Oral Federal 4 ordenó su detención para este jueves y el fallo sacude al entorno político y judicial.

El exministro de Planificación Federal, Julio De Vido, volverá a prisión luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmara de manera definitiva su condena por la tragedia ferroviaria de Once, ocurrida el 22 de febrero de 2012 y que dejó un saldo devastador de 51 muertos y más de 700 heridos. El fallo marca un punto de inflexión en la larga causa judicial y reabre viejas heridas en la política argentina.
El Tribunal Oral Federal 4 ordenó este martes su inmediata detención. “Convóquese al condenado Julio Miguel De Vido para que se presente el próximo jueves 13 de noviembre de 2025, a las 10:00 horas, para hacer efectiva su detención”, dispuso el juez Ricardo Basílico en una resolución que generó un fuerte impacto en el ámbito judicial y político.
Los jueces del máximo tribunal —Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti— rechazaron por “inadmisibles” los recursos de apelación presentados por la defensa, dejando firme la pena de cuatro años de prisión por administración fraudulenta. Con esta decisión, se agotaron todas las instancias judiciales.
De Vido, de 76 años, no había estado detenido por esta causa, aunque ya había cumplido prisión preventiva entre 2017 y 2019 por otros expedientes. Su defensa anticipa que pedirá prisión domiciliaria por problemas de salud, pero hasta que se resuelva ese pedido deberá quedar alojado en una cárcel federal.
La resolución judicial no sólo tiene un peso jurídico, sino también un fuerte impacto simbólico: el exfuncionario fue uno de los hombres más poderosos del kirchnerismo y su regreso a prisión revive un capítulo oscuro del país. La tragedia de Once, una de las peores en la historia del sistema ferroviario argentino, expuso la desidia y la falta de control estatal sobre el servicio público.
De Vido había sido condenado en 2018 por no haber controlado el uso de los fondos públicos que debían destinarse al mantenimiento del tren Sarmiento. Con el fallo de la Corte Suprema, se cierra definitivamente la causa y se ordena su detención. La noticia sacude al tablero político y reaviva el debate sobre la corrupción y la impunidad en la Argentina.