La expareja de Fernando Cerimedo aseguró que un hombre sin identificación policial ingresó a la clínica y advirtió que el mismo sujeto estuvo en la escena donde fue baleada.

El caso por el intento de femicidio contra Nadia Beller sumó un nuevo capítulo de máxima gravedad institucional. Tras recibir el alta médica en la Clínica Las Américas de Santa Cruz de la Sierra, la abogada denunció públicamente que una persona vestida de civil y haciéndose pasar por agente de la fuerza de seguridad logró ingresar a su sala de internación sin ningún control oficial.
La denuncia de Nadia Beller y el registro fotográfico en el hospital
La abogada difundió en sus redes sociales imágenes del hombre, a quien describió con campera amarilla, pantalón de jean y zapatillas blancas. Según explicó Nadia Beller, distintos usuarios cotejaron ese registro con las fotos tomadas en las inmediaciones del SwissHotel el día en que sicarios le dispararon en el brazo y el hombro, confirmando que el mismo individuo se encontraba presente en el lugar durante la emboscada.
Frente a este escenario, Nadia Beller planteó dos hipótesis directas: la posibilidad de que se tratara de un segundo intento para atentar contra su vida o de un espía enviado por Fernando Cerimedo junto a Érick Correa, jefe de inteligencia del Ejecutivo boliviano. La mujer calificó el hecho como un presunto crimen de Estado y responsabilizó a la administración de Rodrigo Paz Pereira por la falta de esclarecimiento sobre las directivas que cumplía dicho sujeto en el centro de salud.
Reclamos al gobierno boliviano y fallas en la custodia de Nadia Beller
La denunciante cuestionó con dureza la inacción del Ministerio de Gobierno y del Comando General de la Policía, remarcando que hasta el momento no recibió respuestas formales sobre la identidad del sospechoso. Además de la causa que mantiene detenido a Fernando Cerimedo, Nadia Beller insistió en que las máximas autoridades del país vecino deberán responder por su seguridad física y la de su embarazo.
Por último, Nadia Beller denunció graves irregularidades en el operativo de custodia asignado a su domicilio particular tras dejar el sanatorio. La letrada acusó a los efectivos de seguridad de permitir que móviles y cámaras filmaran la intimidad de su casa y expusieran su ubicación exacta en transmisiones en vivo, vulnerando abiertamente los protocolos elementales de protección a víctimas de violencia bajo resguardo judicial.