Fue parte de un esquema de lobbistas, jueces y medios que incluyó un viaje a Lago Escondido y luego la filtración de chats donde se hablaba de cómo justificarlo; ahora Javier Milei lo designó al frente del Ministerio.

Juan Bautista Mahiques fue anunciado por Javier Milei como nuevo ministro de Justicia, en reemplazo de Mariano Cúneo Libarona. Su llegada al cargo no solo marca una continuidad en las alianzas entre política y altos círculos judiciales, sino que pone al frente de una cartera clave a un operador con vasta experiencia en Comodoro Py y amplios vínculos en el ecosistema del lawfare y la rosca judicial-mediática.
De la Mesa Judicial al corazón del Ministerio
La trayectoria de Mahiques está profundamente ligada al entramado del lawfare y la política judicial de las últimas décadas. Integró la llamada Mesa Judicial durante el gobierno de Mauricio Macri, un espacio informal desde el que se planificaron movimientos estratégicos en causas sensibles para el oficialismo, incluyendo maniobras de presión, concursos judiciales y direccionamientos de fallos.
Su rol en ese período incluyó ser representante del Poder Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura, organismo que regula la selección y disciplina de jueces, y ser subsecretario de Asuntos Penitenciarios y Relaciones con el Poder Judicial, cargo desde el cual consolidó su red de influencia en tribunales y fiscalías.
Lago Escondido y la polémica de las facturas
Un episodio que marcó la figura de Mahiques fue su participación en un viaje a la estancia de Lago Escondido, organizado por el Grupo Clarín para jueces federales y operadores judiciales. Tras la filtración de presuntos chats donde se discutía cómo justificar ante una eventual investigación judicial la presencia de los invitados —incluida la confección de facturas para respaldar gastos— la causa fue llevada a Comodoro Py y cerrada sin imputaciones.
El propio documento de la filtración muestra cómo se debatían estrategias para “armar comprobantes” y proteger a los asistentes, en lo que críticos describen como un intento de blindaje institucional y mediático frente a posibles cuestionamientos.
El poder judicial en familia
Mahiques proviene de una familia con fuerte inserción en el sistema judicial. Su padre, Carlos “Coco” Mahiques, integra la Cámara Federal de Casación Penal, la máxima instancia penal del país. Durante el macrismo estuvo al frente del Ministerio de Justicia bonaerense y fue trasladado a Comodoro Py en una designación que despertó críticas por su falta de concurso.
Su hermano Ignacio, por su parte, también tuvo roles relevantes en ámbitos judiciales federales, consolidando así una red familiar de peso dentro de los tribunales.
De operador judicial a ministro
La llegada de Mahiques al Ministerio de Justicia, además de confirmar apuestas políticas internas —como el triunfo de Karina Milei sobre otras líneas del Gobierno— lo coloca en un lugar desde el cual podrá influir en temas sensibles: armado de causas, procesos de selección de jueces y la relación entre el Ejecutivo y el Poder Judicial.
Su designación también se acompaña de la llegada de Santiago Viola como secretario de Justicia, un abogado con trayectoria en operaciones judiciales pasadas y estrecha vinculación con el círculo político que rodea a Milei y su hermana Karina.