Organizaciones sociales cortaron accesos clave contra el ajuste del Gobierno. Hubo gases y empujones en Avellaneda mientras se confirma el último pago del programa social.

Más de 70 organizaciones sociales protagonizan una jornada de protestas con cortes en distintos puntos del país en rechazo a las políticas del gobierno de Javier Milei, con foco en la eliminación del ex Potenciar Trabajo. En el Puente Pueyrredón, uno de los epicentros de la movilización, la situación escaló cuando efectivos de la Prefectura Naval Argentina y la Policía Federal Argentina reprimieron a manifestantes que se retiraban del lugar.
Cortes, tensión y reclamos en todo el país
La protesta tuvo fuerte impacto en el conurbano bonaerense, con bloqueos en el Puente Pueyrredón, Puente Saavedra, Puente La Noria y distintos accesos clave como Ruta 3 y General Paz. También hubo cortes en Mar del Plata, Bahía Blanca, San Nicolás, Rosario y múltiples provincias, en una jornada federal de reclamo.
El principal eje de la movilización es la eliminación del programa Potenciar Trabajo, ahora reconvertido en “Volver al Trabajo”. Los manifestantes denuncian que el nuevo esquema deja sin ingresos a cientos de miles de personas y cuestionan la viabilidad del sistema de capacitaciones anunciado por el Gobierno.
El fin del programa y el nuevo esquema
El Ministerio de Capital Humano, encabezado por Sandra Pettovello, confirmó que este 9 de abril se realizará el último pago del programa. A partir de entonces, será reemplazado por un sistema de vouchers para cursos de oficios como carpintería, plomería, electricidad o cuidado domiciliario.
La medida impacta sobre más de 900 mil beneficiarios en todo el país. El monto del programa se mantenía congelado en $78.000 desde diciembre de 2023, pese a una inflación acumulada superior al 280%, lo que ya había deteriorado su poder adquisitivo.
En ese contexto, las organizaciones advierten que el cambio implica un recorte encubierto y plantean dudas sobre la capacidad del Estado para ofrecer capacitaciones masivas sin una inversión significativa.
La jornada deja una postal conocida: calles cortadas, tensión con las fuerzas de seguridad y un conflicto social que, lejos de desactivarse, suma un nuevo capítulo en medio del ajuste.