El relevamiento sobre más de 320.000 cuentas de la entidad financiera expone la acelerada caída del poder adquisitivo y confirma que la mitad de los ingresos se evapora en los primeros cinco días tras el cobro.

El continuo deterioro del poder adquisitivo y el incremento en el costo de vida siguen condicionando la administración financiera de las familias argentinas. Un pormenorizado estudio elaborado por el Banco Provincia determinó que el 36% de los asalariados del sector privado agota la totalidad del saldo de su cuenta sueldo antes de alcanzar el décimo día de cada mes.
El trabajo de investigación, denominado “El sueldo cada vez dura menos y el impacto es más fuerte en los ingresos más bajos”, siguió la dinámica cotidiana de más de 320.000 cuentas de trabajadores privados que perciben sus haberes en la institución bonaerense y no transfieren fondos a otras entidades. La medición evidenció una marcada contracción en la capacidad de ahorro y una aceleración en el ritmo con el que los hogares deben disponer de sus recursos.
Extrema celeridad en el uso de los ingresos y consumo de subsistencia
La radiografía del comportamiento bancario refleja que el dinero se liquida a gran velocidad para hacer frente a obligaciones inmediatas. Apenas transcurridos los primeros cinco días posteriores a la acreditación de los haberes, los titulares ya han volcado el 50% de sus ingresos al pago de consumos con tarjeta y débitos automáticos. Asimismo, la proyección mensual indica que al llegar al día 20, el 57% de los empleados ha gastado la totalidad de sus fondos.
Desde la conducción del Banco Provincia señalaron que este patrón no responde a un gasto desmedido en bienes prescindibles, sino al impacto directo de la pérdida de valor del salario real. Esta situación arrastra a las familias a canalizar la totalidad de sus recursos monetarios hacia la compra de insumos básicos y el cumplimiento de servicios esenciales apenas reciben sus haberes.
Desigualdad del impacto financiero según la escala salarial
El análisis del comportamiento de las cuentas según los niveles de ingreso pone de manifiesto una acentuada brecha en la sostenibilidad mensual de las economías familiares. En el segmento de ingresos más bajos, un 56% de los trabajadores agota su dinero antes del día 10 y consume la mitad de sus haberes en un lapso de solo siete días. En el escalón de ingresos medios-bajos, el 40% se queda sin fondos antes del décimo día del mes, alcanzando la mitad de su gasto hacia el día 14.
Por el contrario, en el estrato de ingresos altos, la proporción de usuarios que agota su saldo antes del día 10 se reduce al 21%. En este grupo, la utilización del 50% del salario se estira holgadamente hasta el día 24, graficando cómo el deterioro del poder de compra golpea con mayor severidad a los sectores de menores recursos.
Deterioro interanual e incremento de la urgencia económica
El seguimiento comparativo de la entidad —que contrastó los registros entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025, sumado a mediciones de julio de 2026— ratifica el proceso de desgaste sobre las finanzas personales. Entre fines de 2023 y finales de 2025, el universo de asalariados que se quedaba sin saldo en los primeros diez días pasó del 17,9% al 23,2%, lo que representa una suba de 5,3 puntos porcentuales.
A su vez, el momento en el que los trabajadores promediaban el consumo de la mitad de su salario se adelantó del día 24 al día 22. En esa misma línea, el nivel de utilización de los fondos durante las primeras veinticuatro horas posteriores al cobro ascendió del 18,5% al 23,5%, consolidando un escenario donde la urgencia financiera marca el ritmo de la economía cotidiana.