Un informe del CEPA reveló que la gestión de Javier Milei registra la peor destrucción de empleo formal y empresas para los primeros 29 meses de un gobierno desde la salida de la Convertibilidad. La industria, la construcción y el comercio aparecen entre los sectores más golpeados.

El ajuste económico del gobierno de Javier Milei sigue profundizando su impacto sobre el aparato productivo. En apenas dos años y cinco meses de gestión, Argentina perdió 341.396 puestos de trabajo registrados y 28.262 empresas dejaron de operar, según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). Se trata de la mayor destrucción de empleo formal y de unidades productivas registrada para el inicio de un gobierno desde la crisis de 2002.
Los datos, correspondientes a abril de 2026, muestran que la sangría continúa. Solo durante ese mes cerraron 1.814 empresas y se destruyeron 1.555 empleos registrados, mientras que en el primer cuatrimestre del año el saldo fue de 5.654 empresas menos y 43.680 trabajadores desvinculados.
El ajuste golpea a la producción mientras se retrae el mercado interno
El informe ubica entre los sectores más afectados a la industria, la construcción, el comercio y las actividades inmobiliarias, mientras que el mayor porcentaje de cierres se concentra en transporte y almacenamiento. Se trata de actividades que explican más de la mitad del empleo registrado y del Producto Bruto Interno, por lo que su retroceso impacta de lleno sobre la actividad económica.
En contraste, las ramas favorecidas por el modelo económico libertario —como el agro, la minería, el petróleo, las finanzas y los servicios vinculados a la energía— representan apenas una porción reducida del empleo registrado. Incluso algunos de esos sectores también registraron pérdidas de puestos de trabajo durante la actual gestión, lo que pone en duda el efecto derrame prometido por el oficialismo.
El cierre de empresas se extiende a casi todo el país
La caída de empleadores alcanza prácticamente a todas las provincias. La Rioja, Catamarca y Chaco encabezan el ranking de las jurisdicciones con mayor retroceso, mientras que Neuquén es la única excepción gracias al impulso de Vaca Muerta, donde la cantidad de empresas creció alrededor del 1,5%.
Para el CEPA, el deterioro responde a una combinación de políticas que golpearon el mercado interno: la pérdida del poder adquisitivo de salarios y jubilaciones, la apertura de importaciones que afecta a la industria nacional y una fuerte retracción del consumo. A ese escenario se suma un endeudamiento récord de las familias, que cada vez destinan una mayor parte de sus ingresos a cubrir gastos básicos.
Actualmente funcionan 484.086 empresas empleadoras en todo el país, muy lejos del máximo histórico alcanzado en 2012. El informe sostiene que, tras la caída registrada durante el gobierno de Mauricio Macri y la posterior recuperación durante la gestión de Alberto Fernández, el mandato de Javier Milei aceleró la destrucción del tejido productivo hasta niveles que no se observaban desde la crisis que siguió al colapso de la Convertibilidad.:::