Los africanos, que llegaron al Mundial 2026 a través del repechaje, rescataron un histórico empate 1-1 frente a uno de los máximos candidatos al título en el estreno del Grupo K.

El Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026 entregó una de sus primeras y más resonantes sorpresas en la ciudad de Houston. La República Democrática del Congo plantó bandera y le arrebató un valioso empate 1-1 a la poderosa selección de Portugal, comandada dentro de la cancha por su capitán e histórico referente, Cristiano Ronaldo. El conjunto luso, que carga con el cartel de favorito para pelear por la corona internacional, no logró sostener la ventaja inicial y terminó enredado en el planteo físico y contragolpeador de un combinado africano que celebró el punto como una verdadera hazaña.
El encuentro comenzó a pedir de los dirigidos por Roberto Martínez. Cuando apenas transcurrían cinco minutos de la etapa inicial, el joven mediocampista João Neves capitalizó una aproximación ofensiva y anotó de cabeza el primer gol de la tarde texana. Con el marcador a favor, Portugal monopolizó el control de la pelota alcanzando un abrumador 70 por ciento de posesión, pero careció de profundidad y astucia para liquidar el pleito, dejando con vida a un rival que asimiló el golpe tempranero y aguardó con paciencia su oportunidad.
Festejo histórico y estadísticas que exponen la paridad
La paridad definitiva llegó sobre el cierre del primer tiempo, a los 49 minutos, mediante una perfecta combinación colectiva de los Leopardos. El lateral Arthur Masuaku lanzó un centro preciso al corazón del área que fue conectado de cabeza por Yoane Wissa, el delantero del Newcastle de la Premier League inglesa. El gol desató la euforia de la delegación africana, cuyos futbolistas ensayaron una coordinada coreografía ante las tribunas para celebrar un grito que ya se inscribe entre los más trascendentales de la historia de su país.
A pesar de la abismal diferencia en la tenencia del balón, el desarrollo de las jugadas de peligro demostró que el empate estuvo lejos de ser una injusticia. El bloque defensivo congoleño neutralizó los intentos de Cristiano Ronaldo, quien completó un debut opaco y con pocas libertades para gravitar. De hecho, las estadísticas finales del encuentro reflejaron la efectividad del equipo de Sébastien Desabre: mientras los europeos patearon siete veces de manera directa al arco, República Democrática del Congo duplicó sus apuestas de contraataque y registró ocho remates directos, exigiendo de forma constante a la última línea lusa.
La agenda del Grupo K rumbo a la clasificación
El sorpresivo resultado alteró de forma inmediata las posiciones en el Grupo K de la cita mundialista, donde los congoleños quedaron transitoriamente en el primer escalón de la zona por criterios organizativos y Portugal se ubicó en la segunda colocación, a la espera de lo que suceda con los otros dos integrantes del sector, Colombia y Uzbekistán. El arbitraje del catarí Abdulrahman Al Jassim transcurrió sin mayores polémicas y el juego limpio prevaleció en el campo, cerrando los noventa minutos sin futbolistas expulsados.
La continuidad del fixture exigirá un rápido cambio de página para el elenco europeo si pretende sellar su pasaporte a la siguiente instancia sin sobresaltos de último momento. Portugal volverá a presentarse en el estadio de Houston el próximo martes 23 de junio a las 14:00 horas frente al seleccionado de Uzbekistán, un partido donde la victoria se volvió una obligación urgente. Por su parte, la República Democrática del Congo buscará revalidar su gran presente e intentar dar un nuevo golpe en el torneo cuando se mida ese mismo martes, a las 23:00 horas, ante Colombia en el estadio de Guadalajara.